Hasta lo que puede saberse (no
son pocos los que evaden hablar claramente del tema), alrededor de las 10, en
este jueves (2), habrá sesión del Honorable Concejo Deliberante de Villarino.
Con idas y vueltas (que
ingresa o que no, se decía en horas previas al feriado del Día del Trabajador),
estaría sobre la mesa el dictamen de la comisión de Legislación referido al
conocido como el “caso Vidal”.
Quedaría claro, desde algunas
versiones, que no habrá sanción alguna para el concejal Juan Cruz Vidal,
cerrándose el asunto solamente con un documento crítico contenido en ese
despacho.
Se ha explicado, desde lo
reglado por la Ley
Orgánica de las municipalidades, que no hay razón para una
destitución (única alternativa), según lo indican las respuestas de organismos
bonaerenses consultados sobre el tema (Tribunal de Cuentas y Asesoría Letrada
de la provincia). Es más, se ha puesto énfasis en señalar que no hay ningún
tipo de incompatibilidad (¿…?) entre el ejercicio del mandato como edil (en el
Municipio de Villarino en este caso) y la real ocupación de un cargo en otra
comuna (la de Bahía Blanca, en estas circunstancias.
Otra fuentes alegaron que el
espinoso asunto -ventilado (un poco más o un poco menos) desde noviembre, con
algún “silencio de radio” pactado entre medio (en relación a la divulgación por
los medios) desde la óptica de los parlamentarios lugareños- tenía su sustento
únicamente en una cuestión entre el presidente del cuerpo, Sergio Damiani, y el
edil involucrado.
Nada han confiado
expresamente, algunas fuentes consultadas, sobre las razones por las cuales,
desde los mismos bloques, el oficialista y uno de la oposición, hay opiniones
encontradas en torno a la situación. Tampoco, acerca de las derivaciones políticas (candidaturas incluidas) que es dable
esperar.
Como los dos tercios necesarios para encarar una eventual investigación
resultarían poco menos que inaccesibles, todo indicaría que el final marcaría
un “archívese” que cierra la polémica.
No se sabrá (¿o sí?) porqué se llega a esa conclusión.