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martes, 25 de agosto de 2020

CORRILLOS Y MENTIDEROS: PIDEN QUE PROMENZIO SE APARTE DE LA PRESIDENCIA DEL HCD


UN FUTURO QUE SE COMPLICA





Nota del editor

“Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”.

Esa antigua expresión puede ser aplicable. O no, pero no le anda muy lejos.

Porque de actitudes insolentes está saturado este 2020 cuyo octavo mes está a punto de concluir, en no muchos días más.

Desde que el año comenzó – y mucho más desde el principio de la pandemia; o aprovechándose de ella  – los hechos han ido desencadenándose como si no tuvieran fin.

Hay cosas, palpables, que nunca sucedieron en el distrito de Villarino.

Pero hay un rasgo que las distingue: la prepotencia del ejecutivo municipal, haciendo lo que se le canta. Sin límite que le obstruya el camino elegido para lograr los objetivos personales de la “familia”, que se cree dueña de aquello que sólo se le confió para que lo administrara .

Hay uno, especialmente, que pone de manifiesto la suma del poder que el intendente intenta conseguir.

No hay, y es algo muy visible, la mentada independencia de poderes.

En Villarino, manda el intendente. Y no hay vuelta que darle.

No vamos a entrar en pormenores, ya comentados hasta el hartazgo desde hace unos cuantos meses. Sería superfluo; casi infantil, se nos ocurre.  

Cuando la cosa apenas comenzaba, el intendente, en abuso de sus facultades decidió no pagarnos la factura última del 2019, correspondiente a una orden emanada del HCD y firmada por su presidente, de diciembre del año anterior. Todavía está impaga.

Pero eso no es nada. Andando un poco el tiempo, el ejecutivo borró a DIARIO VILLARINO del mailing de medios que reciben información oficial del municipio; y también los órganos de difusión que reciben pauta comunal.

Como “perrito faldero”, el titular del Concejo Deliberante hizo lo propio, respecto de información y pauta del cuerpo parlamentario.

Eso ocurrió en ocasión de llegar DIARIO VILLARINO a su medio siglo de existencia, caso único en la historia de Villarino, cuyo devenir nuestro periódico (papel primero; digital después) ha seguido como ningún otro órgano.

Clara evidencia, esa solamente destacamos, de la independencia de poderes en el municipio. Manda caprichosamente uno y todos los demás “obedecen”.

Andando el año hubo casos de no poca importancia: aquel “bravío” audio del lord menor a su “tropa”, el 9 de mayo (muy valiente el personaje), con agravios a la sociedad en su conjunto. Todo el entretejido vinculado al parque eólico Vientos del Secano, “tirándole a Bahía Blanca” casos del Covid-19. Alguna clausura no cumplida de ese parque, a horas de una orden del intendente. Ingresos liberados a los pueblos, a camiones en busca de cebolla, en la zona sur, en pleno período de aislamiento.

Más en lo cercano, un asado en el Vivero Argerich, con visitantes periodísticos; funcionarios; y afines, encabezado por el intendente. Otro en Pedro Luro, con presencia del director delegado de la UGM de esa localidad. Y la olla popular que no fue tal, y que ha generado una sucesión de inoportunas declaraciones de funcionarios, que ahora están sobre el tapete en el HCD del distrito.

Hasta aquí queríamos llegar.

El cuerpo parlamentario va a tratar, este miércoles (26), el asunto 12.940.

Es un proyecto de comunicación generado por el bloque de concejales del  Frente de Todos, suscripto por los ediles Ignacio Dallavía, Carolina Pellejero, Ariel Romero y Susana Velásquez.

Los concejales se manifiestan repudiando enérgicamente “las agresiones vertidas hacia la concejal Susana Velásquez por parte del presidente del Concejo Deliberante, Omar Promenzio, y del subsecretario de Gobierno, Martín Ravanesi, en medios locales, regionales y nacionales”.

También, expresan “nuestra solidaridad con todos los vecinos de Villarino que atraviesan la enfermedad (por el Covid-19)” y “con nuestra compañera en este momento tan delicado, en el que debe soportar, además, este cobarde ataque político”.

Además, solicitan “al presidente del Concejo Deliberante, Omar Promenzio, las disculpas públicas y retractación de sus dichos falsos que afectaron a la concejales Susana Velásquez”. De la misma forma solicitan al subsecretario de Gobierno (Ravanesi) “su retractación pública”.

De todas formas, el artículo más notorio, el número 4, requiere “solicitar al presidente del HCD, representante máximo de este órgano, ponga a disposición del cuerpo su renuncia al cargo de presidente, cargo honorable que se le ha encomendado y que ha deshonrado , utilizando la mentira, en un caso tan sensible para la población con la intención  de obtener rédito político”.

LO QUE SE VIENE

El asunto 12.940 lleva al recinto parlamentario (donde no hay prensa habilitada a seguir los debates) un tema por demás polémico, que se ha ventilado no poco por todos lados.

El cuestionado presidente ha descargado  – en el asunto 12.941, formulado con no poca ayuda  – sus iras  y eso también será abordado por el cuerpo legislativo este miércoles (26).

Ignorándose el resultado de la discusión que se planteará, se supone que entrará en juego el 9/7 o el 7/9 que se ha dado últimamente en el recinto, donde la edil de la bancada unipersonal Juntos Cambiemos Villarino (Alejandra Garayeta)  ha jugado un papel preponderante en eso de “volcar” una definición.

Sea cual fuere la resolución, quedará una estela muy difícil de borrar con vistas al futuro.

Si Promenzio renuncia a la presidencia, como se espera, pero en un clima de incertidumbre, quedará abierta la sucesión en su cargo. ¿Garayeta?, se preguntan algunos, pero “no la ven”. ¿Scorolli, vice segundo?, mucho menos.

Pero cualesquiera sea el sucesor, lo que nadie niega son las consecuencias que dejará abiertas en el camino de los “verdes”, no poco cuestionados hoy en día, en especial sobre la figura del intendente municipal, cuyas acciones (entiéndase la aceptación popular de su gestión) están sensiblemente en baja, por sus actitudes; por sus silencios; o por la poca fortuna de sus declaraciones cuando las hizo.

Todo eso genera un clima enrarecido, cuando empieza a vislumbrarse el futuro electoral del 2021.

Se ha dicho por allí que una de las aspiraciones del “mandamenos” es procurar que su hija esté con posibilidades de intentar su reelección como legisladora. 

Algo muy poco probable, se especula, habida cuenta de lo hecho hasta ahora en la Cámara Baja de la provincia.

En lo distrital, se le complica la renovación de segundo término en el HCD, pues el electorado no ve con agrado la mecánica que le permitió a los verdes variar la composición de su bloque, con pedidos de licencia reiterados de quienes, nominados por la gente, dejaron sus cargos para revistar en el ejecutivo.

No termina allí la cosa: ya, se dice, empezó a gestarse la puja por la sucesión de fines del 2023, cuando ya el mentor del vecinalismo gobernante, que ya no es un partido local, sino que depende del Frente de Todos,  deba dejar su investidura porque no podrá ser re-re-electo. Menuda discusión se le avecina, porque no ha “formado” (ni mucho menos) a alguien que en lugar de recibir órdenes suyas a cumplir (buenas o malas) se disponga a obrar por cuenta propia. Hay algún ejemplo ya, en el historial político de Villarino. Y no ha sido bueno, por cierto.