No por nada hace más de cuatro décadas que transitamos, con bastante regularidad, los caminos de Villarino. Hemos pasado una elevada porción de nuestra carrera periodística siguiendo el devenir de sus pueblos.
Esa circunstancia, que no es poco decir, nos relacionó con la gente del distrito, en sus más variadas manifestaciones. Los hubo políticos, funcionarios públicos, dirigentes de instituciones, deportistas, docentes, comerciantes, empresarios… y, si los hay, “vecinos comunes”, interpretando por ellos, quizás, a “ignotos habitantes” de las comunidades, hombres y mujeres a quienes conocimos, y ellos a nosotros, simplemente por entrecruzarnos en las calles de las localidades del dilatado partido villarinense.
Algunos han sido notorios; otros no tanto; casi todos, en uno u en otro momento, supieron de nuestra prolongada función en el periodismo. Y con no pocos, en distintas etapas, establecimos un contacto muy frecuente.
En las últimas horas, dos noticias, por igual penosas, nos dijeron que dos de aquellos vecinos de Villarino que conocimos y tratamos dejaron este tránsito terrenal.
A Héctor Hugo Valentín lo ubicamos como infatigable delegado municipal en Pedro Luro, durante el gobierno de Amadeo Augusto Stefanelli. No hubo vez que llegáramos a esa pujante localidad del sur distrital que no tuviéramos un contacto con el funcionario, que terminó siendo un amigo más, pese a disentir, no pocas veces, respecto de la óptica sobre distintos temas.
De Hugo Alberto Paso tenemos muy presente como, casi invariablemente, nos atendía en su restaurante de la calle San Martín, en una época (finales de los ’80 y principios de los ’90), cuando nuestra presencia cotidiana se hizo más notoria por múltiples razones en la ciudad cabecera del partido. Ya más en los tiempos más cercanos, el contacto se prolongó cotidianamente durante la gestión que cumplimos en el ámbito de la propia municipalidad, donde él cubrió una delicada tarea, en la caja del sector Recaudación de la comuna.
De Valentín como de Paso nos ha quedado grabado el mejor de los recuerdos. A los suyos, nuestro mensaje de condolencias en este difícil momento.