El intendente de Villarino abre la discusión sobre la autonomía municipal y señala que “no es un debate de abogados ni de políticos”. Destaca que “es quién puede resolverle los problemas al vecino” y explica con qué herramientas se puede hacerlo.
19 de agosto de 2026.
Por Carlos Bevilacqua.
Cuando hablamos
de autonomía municipal, puede sonar a una discusión de abogados o de políticos.
Pero en realidad estamos hablando de algo mucho más simple: de quién puede
resolver los problemas de nuestros vecinos y con qué herramientas puede
hacerlo.
Pongamos un
ejemplo. Un vecino tiene un problema en su barrio. Va al Municipio porque es el
Estado que tiene más cerca. No va a La Plata ni a Buenos Aires: viene a ver al
intendente, al delegado o a un funcionario municipal. Y es lógico que así sea.
El problema
aparece cuando el Municipio quiere darle una respuesta, pero para hacerlo
necesita que Provincia o Nación manden los fondos, que llegue una autorización
o que una decisión se tome en La Plata o en Buenos Aires. Entonces tenemos la
responsabilidad frente al vecino, pero muchas veces no tenemos todas las
herramientas para resolver.
De eso hablamos
cuando hablamos de autonomía municipal: de que muchas decisiones que afectan
directamente a nuestros pueblos puedan tomarse más cerca de nuestros pueblos.
Porque tampoco
alcanza con decir: “Bueno, ahora el Municipio se hace cargo”. Si nos dan más
responsabilidades pero no nos dan los recursos para cumplirlas, no estamos
hablando de verdadera autonomía. Estamos trasladando el problema de un
escritorio a otro.
Autonomía
significa poder decidir, tener las herramientas y contar con los recursos para
hacerlo. Y también significa algo muy importante: hacerse responsable de los
resultados. Si tenemos la posibilidad de decidir localmente, después tenemos
que administrar bien, rendir cuentas y demostrar que podemos resolver.
Porque al vecino,
en definitiva, no le interesa qué nivel del Estado tenía la competencia ni
dónde estaba el expediente. Al vecino le interesa que alguien le resuelva el
problema. Y nosotros creemos que muchas veces quien está más cerca del problema
es también quien mejor conoce la realidad y puede encontrar una respuesta más
rápida.
Por eso la
autonomía municipal no es pedir más poder para los intendentes. Es pedir más
capacidad para resolverles la vida a los vecinos. Que las decisiones puedan
tomarse más cerca de donde están los problemas. Que los recursos acompañen las
responsabilidades. Y que después cada municipio se haga cargo de cómo
administra y de los resultados que obtiene.
Porque para
nosotros, la autonomía municipal significa algo muy sencillo: estar cerca,
poder decidir y tener con qué resolver.

