Se
sabía, desde algo más de 48 horas atrás, que los trabajadores despedidos (con
la disculpa de vencimientos de contratos por un lado; y lo que es más grave,
por informes de los funcionarios de
quienes dependían los cesanteados) por el gobierno “verde” del Municipio de
Villarino, iban a intentar alguna especie de movilización.
Con
un cierto pedido de “reserva” (para evitar que se tomaran recaudos desde lo
oficial) -que sin embargo otros medios
no cumplieron- se nos había anticipado alguna medida, con la cual, se procuraría
salir de la tibieza de un reclamo, para exteriorizarlo más abiertamente.
Así
ocurrió en las primeras horas de la jornada de este lunes (7), cuando el grupo
de despedidos instaló dos pequeñas carpas, tipo camping, en la Plaza
Independencia de Médanos, frente mismo (calle de por medio) del palacio
municipal de Moreno 41.
A
los dos equipos para resguardarse, le sumaron la colocación de pancartas. Estas
incluyeron mensajes, por supuesto no de complacencia, con explícita queja por
las medidas que dejaron afuera de su trabajo a poco menos (o quizás poco más;
eso nunca se sabe puntualmente) de unos 40 agentes comunales.
¿Qué
ocurrió después de ese primer movimiento?. Que hubo relevos, manteniéndose una
dotación de unas 10 personas “sosteniendo”
el reclamo de revisión de lo actuado por la gente de Carlos Bevilacqua,
virtualmente ausente (así se comentó) del espacio de una especie de
negociación, si la hubiere.
Se
sabe que la secretaria de Gobierno, Laura Trelles, como virtual jefa de
personal, había salido a la palestra el
pasado viernes (4), tratando de explicar los motivos de las decisiones del Lord
Mayor y su equipo. No logró conformar, al parecer, fundamentalmente porque no
hubo ninguna postura que permitiera abrigar la esperanza de un “marcha atrás”.
En
la mañana se observó la presencia de una decena de efectivos policiales en el
sector de la sede comunal, dando continuidad, en cierta manera, a la custodia
ejercida dentro del edificio gubernamental durante los dos últimos días hábiles
de la semana anterior.
De
media mañana en adelante, por otra parte, se supo de la concurrencia al lugar
de dirigentes del Sindicato de Trabajadores Municipales de Villarino, sin que
trascendiera lo tratado en la charla con
los movilizados.
Ya
cerca del mediodía, por fin, se tuvo conocimiento de una reunión del jefe de
Gabinete, Horacio Brión, con tres representantes del grupo de cesanteados.
Llamó la atención, se dijo en corrillos y mentideros, que no diera la cara el
propio intendente municipal.
Se
dijo, sí, que el grupo de los manifestantes se iría rotando con la presencia de
quienes debían llegar desde la zona sur del distrito.
No
hubo más data cuando bien pasado el meridiano, el personal del municipio se
retiraba de la municipalidad. Quedaba flotando, eso sí, el clima de
incertidumbre por un lado y de clara decepción, por otro. Como en tantos otros
lugares (el país en su conjunto podría decirse) los gobernantes habrían optado
por la más fácil: echar gente, que se queda sin empleo…
(Las
fotos están tomadas del muro de Facebook de Danisa Pronotti. ¡Muy agradecidos!)



