Desde siempre, se reconoció esa, su condición de "médico de pueblo", que le hizo llegar, inalterablemente, en ayuda a quienes precisaron de su asistencia profesional, pero que supieron, por encima de eso, de su innegable espíritu.
Buen tipo, sin duda, predispuesto en apoyo de sus semejantes.
Cumplió, y mucho, con creces, su misión, en el cuidado de la salud.
Omar Barragán, a los 68 años, murió hoy. Perdurará su imagen, aunque pasen los tiempos. Dios le dará el descanso eterno.
Desde aquí, nuestras condolencias a su familia y a los incontables amigos que cosechó en su vida...
