Una
nota especial de DIAGONALES, sitio platense. En ella, Carlos José Ceferino
Bevilacqua traza, en algunos pormenores, el camino a través del cual aspira a
ser el futuro intendente de Villarino.
Con
partido vecinalista y boleta corta, en las PASO el hermano del intendente de
Bahía quedó a 2 puntos del oficialismo. En la elección del domingo, va en la
boleta de Massa. ¿Cuál es su plan para "cambiar" ese distrito de la sexta?.
Por
Kevin Cavo
@kevincavo
Infografía:
Sergio Sandoval
Con
tradición política en la familia, hace algunos años Carlos Bevilacqua decidió
tomar distancia de las estructuras partidarias tradicionales. Juntó a los
dirigentes más cercanos y les propuso trabajar desde otro lugar. Acción
por Villarino, el partido vecinalista que fundó junto a otros dirigentes, logró
rápidamente instalarse en el distrito, hacer una buena elección en 2013 y tener
una fuerte representación en el Concejo Deliberante. Ahora va por más, busca
convertirse en intendente: “queremos gobernar el partido para sacarlo de la
meseta en la que está”, dice a Diagonales, y afirma que ganará la
elección. Además, explica cómo hacerlo, de dónde sacar los votos: en las
PASO quedó a algo más de 2 puntos de la jefa comunal que busca renovar
mandato.
Funda
su expectativa en que a los comicios de agosto fue con boleta corta, es decir,
no se benefició con el “arrastre” que generan los candidatos a presidente o a
gobernador. Ahora, en cambio, va con el massismo, que, infiere, le aportará
votos extras. Además, pone el ojo en los votos en blanco y los casi 2 mil
sufragios que quedan flotando tras la dimisión del postulante Unen por Villarino.
¿Cuáles
son los principales problemas a resolver?.
- Uno
es la falta de empleo. El otro gran problema es la carencia de servicios
básicos. No puede ser que a pocas cuadras del Palacio Municipal haya gente que
no tiene agua corriente. Atenderemos lo que la gente más nos pide, que es
acceso a las cloacas, la seguridad y reformas administrativas y hacer lo que se
hizo en Bahía Blanca con Gobierno Abierto.
El
candidato explica que la generación de empleo a corto plazo pasa, entre otras
cosas, por ocupar gente en las tareas cotidianas del mantenimiento del
municipio. Pero no será agrandando el Estado comunal sino mediante la figura de
cooperativas.
Las
arcas de los municipios del interior no dan para afrontar los enormes gastos
para la instalación de los servicios esenciales como agua corriente y cloacas.
Por eso, gran parte del trabajo es la gestión que los gobiernos municipales
llevan adelante con Provincia y Nación para conseguir ese dinero. Bevilacqua lo
cree posible, incluso pese a que puede darse que los gobiernos bonaerense y
nacional sean de otro color político. “La política tiene que estar por encima
de esas diferencias”, razona el candidato. Está claro que nadie se animaría a
contradecirlo.
Pero
el desafío más grande está vinculado a la industrialización y la piensa a
mediano y largo plazo. La cercanía con el distrito mayor de la sexta, Bahía,
comandado por su hermano, potencia las posibilidades de refundar la zona como
polo industrial, para lo cual debe avanzarse en establecer los marcos legislativos
adecuados para atraer inversiones. En eso proyecta trabajar el candidato de Acción
por Villarino.
En
agosto, la actual intendenta Patricia Cobello (Frente para la Victoria) fue la
más votada. Cosechó el 31,36% de los votos, seguido de Bevilacqua con el
29,02%. En tercer lugar entró el candidato de Cambiemos, Jorge Simoni, con el
26,81%. El 11,19% de Unen por Villarino es el que ahora está en juego tras
el retiro de su líder, Néstor Giambartolomei; esa es la porción que todos se
disputan.
¿De
dónde piensa sacar los dos puntos y pico que le faltan para superar al
oficialismo?.
- Hay
unos 1.800 votos que en las PASO fueron para el candidato de Progresistas
Villarino, quien declinó y no competirá en las elecciones de octubre. Creo que
somos la fuerza que más votos vamos a recibir de ese sector.
Se
refiere al retiro de Néstor Giambartolomei, quien luego de las elecciones del 9
de agosto se bajó de la pelea. “La UCR está viviendo uno de los peores momentos
de la historia. El acuerdo del radicalismo con el PRO ha sido un gran error.
Cambiemos no está ganando en ningún lugar”, había dicho en su momento
Giambartolomei, quien al dar un paso al costado dejó en claro que dejaban a
criterio de los votantes que lo eligieron la elección de octubre.
¿Qué lo hace pensar que esos votos irán para usted y no para otro lugar,
Cambiemos por ejemplo, que tiene al radicalismo como parte de ese acuerdo?.
-
Creo que gran parte de esos votantes están muy lejos de las ideas que expresa
el macrismo. Y entre las dos opciones que quedan, el Frente para la Victoria o
nosotros, están mucho más cerca de nosotros.
A su juicio la elección se decide mano a mano…
-
Creo que junto al oficialismo somos las dos opciones. Creo que en octubre,
además, se va a dar esto de que la gente elige entre las dos fuerzas que tienen
más chances de gobernar. Y en ese sentido considero importante que casi el 70%
de la población no haya votado al oficialismo.
El
10,8% fueron en blanco. Sobre ese número también especula el candidato
vecinalista. Infiere que algo de esos votos también pueden acompañarlo en
octubre. De los alrededor de 20.000 electores habilitados para votar, unos 3
mil desistieron de hacerlo. El candidato dice no saber a qué se debió la
ausencia, aunque no descarta que parte de esa porción del electorado sí cumpla
con su deber en octubre.
¿Puso
en marcha algún cambio de estrategia para el último tramo?.
-
No. Seguimos igual, como lo venimos haciendo desde que nos embarcamos en este
proyecto, un trabajo directo con la gente. No hay nada que cambiar porque falte
menos. Desde que nacimos como fuerza vecinalista construimos a fuerza de
diálogo con la gente, sin nada que intermedie.
Plantea que sus modos son una nueva forma de hacer política…
-
Sin dudas que no lo hacemos al modo tradicional. No damos nada a cambio, ni
siquiera tenemos cosas para dar, pero sí tenemos la intención, las ideas y el
compromiso.
Cuando
se le pregunta si se considera dentro del tan mentado recambio de dirigente,
Bevilacqua indica que ni él ni quienes lo acompañan están por el simple hecho
de ocupar un cargo y que es “necesario” y “saludable” que los dirigentes se
renueven; así se achica el margen de que aparezcan negociados y otras prácticas
que atentan contra el ejercicio real de una política sana, explica.
Y
cuando se le pregunta si cree que se está dando ese recambio de dirigentes
afirma que sí y enumera varios ejemplos sin discriminar color político.
Bevilacqua apuesta a “la conjunción de voluntades y capacidades” más allá del
origen político de los dirigentes.
¿Cómo ve que un intendente pueda quedarse eternamente ocupando el cargo?.
-
No está bien. Los intendentes tenemos que tener opción a una reelección no más.
Seguramente que cuatro años no son suficientes, pero 8 deben serlo. Luego hay
que dar paso al siguiente.
