A través de su Dirección de
Comunicación y Medios, el Municipio de Villarino despachó, sobre 14.10 de este jueves
(6), un comunicado en relación a las tratativas que están llevándose a cabo
–con el Sindicato de Trabajadores Municipales– para definir el aumento de
salarios para el corriente año 2014.
El texto del informe
suministrado, así indicaba:
“En el día de ayer (por el
miércoles 5), tuvo lugar una nueva reunión, en la que participaron el ejecutivo
municipal; funcionarios del Ministerio de Trabajo; y representantes del
Sindicato de Trabajadores Municipales.
En esta oportunidad, el
ejecutivo elevó una nueva propuesta salarial al secretario general, señor
Walter Gerena, en la que se ofreció un aumento salarial anual y retroactivo al
mes de enero, que llega al 26 y 28 por ciento.
El representante gremial,
manifestó que el ofrecimiento resulta insuficiente y que la pretensión gremial
es del 30 por ciento retroactivo para el primer semestre y remunerativo.
Ante esta situación, la
intendencia solicitó un cuarto intermedio a fin de evaluar la contrapropuesta y
se fijó una nueva audiencia para el día viernes 7 a las 11” .
Además, en el marco de las
tratativas conciliatorias, se instó a los trabajadores a retomar las
actividades hasta la celebración de la nueva audiencia”.
LOS DICHOS EN LA CALLE
El anochecer del día antes
(por este miércoles 5) apareció rodeado, más que por las sombras propias del
horario, sí por las dudas que generó una jornada particularmente tensa.
Había, según podía apreciarse,
una sensación de no poca desazón, que se traslucía en alguna voz enronquecida o
la expresión de un deseo, cual era “que el día termine”, para dar paso al
siguiente.
En medio de ese clima, raro
por cierto en una ciudad cabecera reconocida por su bucólica tranquilidad, se
alentaba –pese a todo- el regreso de los municipales, este jueves (6), a sus
lugares de trabajo habituales. Casi como un contrasentido, en medio de la puja
por mejores salarios; y con la mirada puesta en la reunión de este viernes (7),
a las 11 AM.
No alcanzaban a entenderse,
aún así, dos situaciones: una, la razón que motivó incidentes en el comienzo de
la tarde (con intervención policial incluida), con reproches sobre si unos u
otros habían generado esa realidad; y otra, que los empleados municipales
citaran que la oferta de aumento de los haberes no superaba el 20 por ciento.
Haciendo un ligero análisis de
las circunstancias, recordábamos haber indicado (en nuestro comentario en este
diario digital) que la propuesta oscilaría entre el 26 y el 28 por ciento,
apunte ratificado en el comunicado oficial que hemos trascripto textualmente
más arriba.
En lo que sí parecía haber
coincidencia en un dato no poco relevante: que las cifras fijas a otorgarse
diferirían respecto de sus destinatarios: algo así como 500 pesos para el
personal de planta; y unos 300 (otra versión aludía a 100 menos) para
jornalizados y mensualizados.
Esto, claro, hace suponer un
error de información, al traducir la oferta a los involucrados; o bien un mal
entendido entre su formulación por el ejecutivo y el entendimiento desde el
sector gremial. Ambas circunstancias, de suyo, en alguna medida poco creíbles.
Entre medio de todo eso, hubo
quienes aludían a su descontento por la tensa espera a la que se vieron
obligados los trabajadores; a la rispidez que provocó la presencia policial; y
a la inevitable vuelta al trabajo como una manera de evitar la inexorable
conciliación obligatoria y, lo que es más, admitir después que la intervención
del Ministerio hiciera perder algún avance, que estrechaba diferencias.
Como colofón –y atendiendo a
que el criterio de unos y otros es no agravar la cosa- no sería del todo
descabellado pensar (y desear) que las diferencias (de entre un 2 o un 4 por
ciento, entre lo reclamado y lo por conceder; con abstracción de sus
particularidades), puedan ser zanjadas en las próximas horas. Será para el bien
de todos; y permitirá que la tranquilidad, abruptamente quebrada por unas horas, esté vigente,
como siempre.
