Ayer (7) se cumplieron 56 años de la primera edición de DIARIO VILLARINO.
Era, por aquel entonces, un periódico de papel, del clásico
formato tabloide, tan usual por aquellos tiempos.
Alternó su marca (título central de la tapa) en colores rojo
y verde.
Sus páginas estaban diseñadas para 6 columnas.
Sus ejemplares se distribuían los días sábados en todos los
pueblos, llevados por los transportes de El Villarino (para Médanos y
Algarrobo); y de La Puntual (para las localidades de la zona sur). También llegaban
por correo, en este caso los lunes, a sus suscriptores, que no eran pocos (el
tiraje superó largamente los 1.800).
Originalmente, el semanario fue impreso en Editora Bahiense
(Blandengues 455), taller que adquirimos tiempo después, lo que permitió que
hubiera ediciones diarias.
Cuando cambiaron las costumbres, y después de imprimirse en
Agencia CID (Diario del Viajero, que incluíamos como suplemento de lectura) en
Avenida de Mayo 666 de la ciudad de Buenos Aires), DIARIO VILLARINO pasó a
editarse digitalmente, variante que mantiene hasta el presente, con
actualización diaria y permanente, lo que es posible con no poco esfuerzo de su
editor.
Ayer evitamos el recordatorio, sin que por ello faltaran los
mensajes de adhesión de quienes siguen sus entregas desde los comienzos de su
historial periodística, algo que da valor significativo a nuestra tarea.
Sabemos, eso sí, que ciertos olvidos son parte de una
estrategia… Que no alcanza, claro está a minimizar nuestro espíritu, sino que,
por el contrario, lo acentúa.
DIARIO VILLARINO está vigente, por eso… y porque, a la vez,
nos aproximamos, como periodistas, a las 7 décadas que cumpliremos, haciendo
periodismo del bueno, el 15 de mayo del 2027. Contra la negación, inequívoca,
de quieren debieran agradecernos; y que, por el contrario, ponen obstáculos en
el camino. O sea…
Luis María Serralunga, editor.
