A propósito de un "valiente anónimo" que no sabe de qué se trata.
Nuestra "entrada" de
este jueves (16) -"Giambartolomei, precandidato fuera del acuerdo"- sin que
en esto tengan que ver los protagonistas del suceso político comentado, ha
generado (no es la primera vez ni será la última quizás) que aparezca algún
"valiente anónimo", de esos que nuca faltan.
Pretendió hacer,
criticándonos (algo que le queda muy pero muy grande), la "defensa",
si así pudiera entenderse, del "no electo 2005".
Hartos de estar hartos, pero
manteniendo una conducta que nos ha distinguido desde siempre, queremos editar,
aquí, lo que puede interpretarse como una respuesta al "anónimo",
bien es cierto que no la merece.
Pero como lo que abunda no
daña, en casos como éste, lo decimos.
Nos causa gracia -por no decir
bronca o sensaciones parecidas- que alguien tenga la ocurrencia de querer
cambiar nuestro rumbo. No nació aún quien pueda lograrlo.
"Desde el anonimato es
fácil formular críticas. Mucho más si, como lo pone de manifiesto el “valiente”
comentario de quien no se da a conocer, se pretende asumir la condición de
“defensor” del “no electo 2005”.
Ocurre que tenemos
conocimiento pleno de cuáles han sido los pasos del político al que se refiere
el comentario de marras, sin saber de qué se trata.
Tan transparente ha sido la
cosa que, en agosto de 2006, hemos tenido que justificar una ausencia del
entonces Lord Mayor, diciendo de la rotura del vehículo oficial cuando, en
rigor, lo retenía en otro lugar su adhesión a los “K”.
Tan de excelencia fue aquel
gobierno municipal, al que se pretende reverenciar, que un buen día, quien esto
escribe, presidía un acto en la zona sur y cayó en la cuenta de que había sido
“dado de baja”, en una palpable muestra de absoluta falta de ética por parte de
quien eso había ordenado, sin dar la cara como corresponde a un “hombre de
bien”.
Resulta poco menos que
inadmisible la mención de un funcionario, de entonces y de ahora, siendo que el
mismo “lo es de carrera”, por su carácter de profesional desde hace muchos
años.
Que se haga crítica, algo que
le queda grande por otra parte, a lo dicho en otros órdenes, es algo también
inaceptable. ¿O acaso habrá que recordar que ni siquiera se pudo énfasis en
abogar por la Ley Patagónica, cuando su análisis aguardaba en la Cámara Alta de
la Nación?.
Otras consideraciones, como
calificar de conjeturas o “potenciales” circunstancias por todos conocidas, no
merecen mayores explicaciones.
Por alguna razón el diario
digital (como lo fue el de papel décadas atrás) es, lejos, el más leído del
distrito.
Cada tanto, nos asalta la idea
de no publicar más comentarios anónimos, pidiendo identificación con nombre y
apellido y número de documento. Pero respetuosos, como lo hemos sido siempre,
de la libertad de expresión, hasta nos permitimos conceder que se manifiesten,
pretendiendo criticarnos, quienes no entienden absolutamente nada. Bueno
sería que se ocuparan de bucear dentro de su propia precariedad. Nos asisten
nada menos que ¡58 años! en el ejercicio de nuestra profesión periodística. No
permitimos, por fin, que nadie nos cambie el camino o nos diga qué hacer.
Bonito sería…"
Luis María Serralunga
Editor de DIARIO
VILLARINO
