Una larga
historia de más de medio siglo.
Pretender
adentrarse en la historia de las elecciones distritales supone una aventura
casi imposible de llevar a feliz término. Han cambiado tanto los tiempos que ni
siquiera el auge de la informática (que parece resolverlo todo con la
valiosísima presencia de Internet) alcanza para tener una visión completa de la
trayectoria comicial de Villarino.
Aun
así, buscamos… y como que aquel que busca encuentra, nos encontramos con datos
referenciales que datan de 1963, año que no podemos olvidar, porque recién en
mayo alcanzamos a desprendernos del yugo de un inútil servicio militar
obligatorio, que campeaba por esos tiempos y que se anuló sólo después (cosa
habitual en nuestro país) de un hecho desgraciado, con la muerte de un “soldado
conscripto”, otra falsedad ideológica que encubría la servidumbre de gente
joven para con militares (jefes, oficiales y sub, apoltronados en sus oficinas
y sin el mínimo conocimiento de aquello que siempre se rotuló como “servir a la
Patria”, o “jugar a la guerra entre azules y colorados”, que me tocó en suerte
vivir. Mentira falaz, si las hay.
1963,
CON LOS RADICALES DIVIDIDOS
Lo
cierto es que –y valga esto como una de las pocas referencias al tiempo que se
fue- en el ya citado ’63, fue la Unión Cívica Radical del Pueblo la que venció
en la compulsa comicial, con 3.676 sufragios a su favor, contra 743 de la UCRI
(intransigentes) y 249 para el Partido Demócrata Cristiano. Hay un dato que
llama poderosamente la atención. Hubo 3.763 votos en blanco. Esto es el mayor
caudal se fue para los sufragios negativos, en ineludible alusión a la
proscripción del peronismo.
En
aquella elección, la UCRP consiguió 11 bancas (y 3 consejeros escolares); la
UCRI, 2 escaños (con un lugar para el CE); y la Unión Conservadora, metió un
concejal.
No
es posible evocar aquellos comicios sin citar que, entre otros, fueron elegidos
Heriberto Pochelú y Aroldo Primero Aparicio (UCRP); como así Juan Francisco
Ressia y Miguel Antonio Novo (UCRI); y Jerónimo Fernández por la Unión
Conservadora.
“LITO”
NOVO Y SUS ESTADÍSTICAS…
A
propósito de “Lito”, político de raza: cuando no existía ni la web, ni el
correo electrónico, las redes sociales y los celulares, en su libreta de
apuntes se consignaban, puntillosamente, todos aquellos datos que, por décadas,
sirvieron a manera de testimonio sobre las elecciones comunales. Recurrir a él
(y lo hicimos por mucho tiempo) era algo así como entrar al Google de hoy en
día en lo que a la política lugareña se tratare.
Parecerá
suntuario (fuera de lugar entenderán algunos) hacer historia de lo pasado. Pero
sirve, cuanto menos, para caer en la cuenta, por si hiciera falta, de cómo se
fueron modificando las costumbres
eleccionarias.
DESPUÉS
DE LA PROSCRIPCIÓN
Cincuenta años atrás (1965) el peronismo (tal como se
lo conocía por aquellos tiempos remotos) salió de la prohibición y se impuso,
bajo el genérico rótulo de Unión Popular, con
3.785 votos en su haber (consiguió 4 bancas y 2 plazas en el Consejo
Escolar), frente a la Unión Cívica
Radical del Pueblo, segunda con 3.382 sufragios
(3 ediles y 1 consejero). Se apreciaba una diferencia si se quiere un
tanto exigua, que vendría a ser la característica dominante de escrutinios más
contemporáneos con los actuales. Aquella vez, hubo 650 votos en blanco y
anulados, porcentual nada despreciable atento a que 9.019 sufragios emitidos.
Aparecía, aquel año, la figura de Juan Constantino Drisaldi.
EL
’73 CON EL FREJULI
La
siguiente referencia a la que podemos aludir es la de 1973, cuando el ganador
fue el Frente Justicia de Liberación (Frejuli), con 5.063 votos, ante los 3.712
que obtuvo la Unión Civica Radical; 933 del Partido Renovador y 61 del Partido
de los Trabajadores. En blanco hubo 1.056 y la distribución fue de 8 bancas y 4
consejeros para el Frejuli: 5 ediles y 2 consejeros para la UCR; y un concejal
para los renovadores. El doctor Drisaldi, otra vez, nuevo jefe comunal.
LA
“NUEVA DEMOCRACIA”: APARICIO INTENDENTE
Después,
se originó la pausa por el quiebre de la institucionalidad democrática que
sobrevino entre 1976 y 1983. En este último año, con el advenimiento de la
“nueva democracia”, el triunfo en el orden municipal fue para la Unión Cívica
Radical, que sobre 12.963 votos válidos logró 6.430, frente a los 4.897 del
Partido Justicialista. Hubo 690 votos en blanco. La UCR se llevó 8 concejales y
el PJ 6, con paridad de 3 y 3 en el Consejo Escolar. Aroldo Primero Aparicio
fue electo intendente.
Hubo
legislativas en el 1985 y la conquista, con 6.228 votos, fue para la UCR (4 concejales
y 2 consejeros), seguida por el Frente Renovador Justicia Democracia y
Participación (FREJUDEPA), con 4.125 sufragios (3 concejales y un consejero), a
quienes siguieron la Alianza del Centro, con 680 votos; y en blanco, 527.
LOS
12 AÑOS DE STEFANELLI
Con
5.426 adhesiones a su boleta, el Frente Renovador Justicialista, en 1987, se
hizo del gobierno municipal, a través de Amadeo Augusto Stefanelli, que estaría
en el sillón mayor de Moreno 41 de Médanos hasta 1999. Le siguió, a poca
distancia, la UCR, con 5.288 votos; y hubo 590 sufragios en blanco. Cuatro y 3
(para el HCD) y 2 y 1 para el CE fue la
distribución de escaños, entre los dos primeros.
La
instancia siguiente, parlamentaria, marcó mayores diferencias. Primera fue la
Alianza del Frente Justicialista de Unidad Popular (6010); y le escoltó la UCR
(4.408). Hubo 1.744 sufragios en blanco. Se repitió la misma definición de
bancas (4 y 3, por un lado; y 2 y 1 por otro).
Los
comicios de 1991 repitieron la victoria para el peronismo (Frente Justicialista
Federal), con 7.258 papeletas de su título, frente a 4.270 de la UCR. Los
blancos fueron 886. El FREJUFE metió 4 ediles; la UCR, 3. En el Consejo
Escolar, la cosa fue con 2 lugares para el ganador y 1 para el segundo.
Un
total de 7.209 votos para el Frente Justicialista Federal y 4.245 para la UCR
marcaron las elecciones de 1993, con 1.157 sufragios en blanco. Como ha sido
bastante habitual, 4-3 y 2-1 fue la decisión en cuanto a los lugares del HCD y
el CE.
En
1995, en tanto, la data oficial consigna números redondos en lo que toca a los
votos que acaparó –no puede decirse de otra forma- el Frente Justicialista
Federal: ¡¡¡8000!!!, ante 3.069 de su escolta, la UCR, mientras que el Frente
del País Solidario reunía 1.272. En la ocasión se dio un detalle inusual
respecto de las bancas: el FRJEPA logró “meter” 5 concejales; el radicalismo 2.
En el CE, las tres bancas fueron para los peronistas.
Dos
años después, en 1997, el FREJUBI (Frente Justicialista Bonaerense) sumó 7.201
papeletas, contra 4.896 de la Alianza para el Trabajo, la Justicia y la
Educación, un título propio para no entrar en la boleta. Hubo 1.836 votos en
blanco y el “reparto” para el Concejo Deliberante fue de 4 y 3, mientras que
para el CD se dio la habitualidad del 2 x 1.
LA
HORA DEL “ZORRO”
Las
ejecutivas del ciclo siguiente (1999) significarían el espaldarazo de la
ciudadanía para Jorge Simoni que, tras el triunfo en las elecciones, llegó a la
intendencia.
La
boleta del “Zorro” –Alianza para el Trabajo, la justicia y la Educación-obtuvo,
en esa oportunidad, 7400 votos, frente a 6.410 de la Concertación
Justicialista. En blanco, hubo 1.161 sufragios. Las bancas fueron 4 para el
primero y 3 para el segundo, con 2 lugares y 1 plaza para el Consejo Escolar.
Como
en no pocas ocasiones ha ocurrido en todo tipo de elección, a una victoria
siguió un traspié, cuando debían nominarse parlamentarios. Así ocurrió en el
2001 cuando, pese a sumar 3.910 votos para su papeleta, frente a 3.783 del
Partido Justicialista, la Alianza fue segunda. Al PJ se le sumaron 1.053 votos
provenientes de Progreso Social (58); Ucedé (503); Frente Compromiso Social
(107) y Polo Social (385), que adhirieron al PJ. Hubo 1.865 votos en blanco y
las bancas fueron 4-3 para el HCD y 2-1 para el CE. Los sufragios válidos
fueron 10.444.
Los
comicios del 2003 ratificaron a Simoni (UCR) como intendente, con 7.0003 votos
para su boleta (51,89 por ciento), frente a 6.0005 del PJ (44,49 por ciento). La distribución de
bancas fue la clásica 4/3 y 2/1. L os votos en blanco 1.119 y los votos
emitidos 14.714 sobre 19.375 inscriptos en el padrón.
Las
comicios legislativos del 2005 marcaron una diferencia por demás exigua. Es que
el Frente Unión Cívica radical logró 4.902 votos (42,60) y el Frente para la
Victoria 4.8884 (42,45), mientras hubo 1.255 para el Partido Justicialista
(10,91); y 3.270 en blanco (21,83). 4/3 y 2/1 la habitual distribución de
escaños. Sobre 20.329 electores fueron a votar 14.978.
2007:
UN RADICAL “K”
En
el 2007 se dio una particularidad, como que la elección se definiera por un
punto de diferencia. Integración y Movilidad Social, que nominaba al “no
electo” (2005) se impuso por 5.893 votos (41,78 por ciento) contra 5.752
(40,78) del Partido de la Victoria. Es decir, 141 sufragios de margen, mientras
la UCR quedaba tercera con 2.459 (17,43 por ciento); y los votos en blanco eran
2.208. Concurrieron a las urnas 16.412 ciudadanos, sobre un total de 21.108
incluidos en el padrón.
En
el 2009 la cosa fue diferente y las bancas fueron 3 para el ganador (Acuerdo
Cívico y Social); y 2 para las dos
listas siguientes, Unión Pro y Frente Justicialista para la Victoria.
Los
número, esa vez fueron de 5.299 (38,93) para el Acuerdo; 4.721 (34,69) para
Unión Pro; y 3.438 (25,26) para el Frente Justicialista, con 152 sufragios
(1,12) para la boleta del Movimiento Independiente de Jubilados. Votaron 15.966
personas, sobre un padrón de 21.278.
LA
NOVEDAD DE LAS PRIMARIAS
El
año 2011 puso sobre la mesa de las elecciones una alternativa no poco novedosa,
al punto que podría decirse que buena parte del electorado no supo bien para
qué eran.
Eso
fue perceptible teniendo en cuenta que sólo el Frente para la Victoria tuvo
“competencia interna” en esa ocasión, el 14 de agosto.
Los
guarismos, en esa puja intestina, dieron 4.372 votos (69,68 por ciento) a la
lista 2 Celeste y Blanca K, liderada por Patricia Cobello, mientras que 1902
sufragios (30,32 por ciento) fueron para
la papeleta encabezada por Abel Rap (lista 5).
En
rigor, para el escalonamiento general, con compulsa interna o sin ella, los
números fueron éstos: Frente para la Victoria, 6274 (42,55); Unión para el
Desarrollo Social, 4.426 (30,02); Acción por Villarino, 3578 (24,27); Frente
Amplio Progresista, 277 (1,88); Frente de Izquierda y los Trabajadores, 189
(1,28); ; votos positivos, 14.744 (84,25); votos en blanco, 2573 (14,7); votos
nulos, 183 (1,05); y total de votos, 17.500
(78,71 por ciento del padrón).
En
ese mismo 2011, las generales fueron para el Frente para la Victoria, con 5870
sufragios (36,27 por ciento); y le siguieron la Unión para el Desarrollo
Social, 5.610 (34,66); Acción por Villarino, 4.583 (28,32); y el Frente Amplio Progresista, con 122 votos
(0,75).
Otros
números para citar fueron éstos: votos positivos, 16.185; en blanco, 1.524;
total de votos, 17.867; y total de electores, 22.075
El Frente para la Victoria consiguió consagrar a Patricia Cobello como intendenta
(la primera mujer de la historia en llegar a esa jerarquía política en el
distrito); y obtuvo la nominación de 3 concejales y 2 consejeros escolares. La
UDESO obtuvo 2 ediles y un consejero; y Acción por Villarino “metió” dos
concejales.
LA
ÚLTIMA ETAPA
El
2013 significó un halago para el vecinalismo. En las PASO “capturó” 5410
sufragios (33,18) contra 5.291 (32,45) del Frente para la Victoria. Otros
números fueron éstos: Frente Progresista Cívico y Social, 3.165 (19,41); Unidos por la Libertad y el
Trabajo, 1.913 (11,73); Frente de Izquierda y los Trabajadores, 283 (1,74); Unión
con Fe, 169 (1,04); y Frante Popular Democrático y Social, 73 (0,45).
Los
votos positivos fueron entonces 16304 (90,43); en blanco, 1.390 (7,71); nulos,
335 (1,86); y el total de votos, 18.029
(77,68 del padrón de electores).
Cuando
llegaron las generales del 27 de octubre, en ese mismo 2013, la victoria,
amplísima, fue para Acción por Villarino, que logró 8.390 adhesiones (47,80 por
ciento) y metió 4 ediles y se quedó con las 3 bancas del Consejo Escolar.
Entonces,
los otros votos se repartieron así: Alianza Frente para la Victoria, 5.089
(28,99; y 3 concejales); Frente Progresista Cívico y Social, 2.723 (1,51 y un
edil); Unidos por la Libertad y el Trabajo, 1.067 (6,08); y Frente de Izquierda
y los Trabajadores, 283 (1,61).
Se completó la estadística 688 votos en blanco
(3,72); 267 nulos (1,44); y total de votos, 18.507 sobre 23.197 electores.
Eran
esos, comicios legislativos, pero determinaron un alerta para lo siguiente,
esto es, las PASO primero y las generales, después, de este 2015.