“Aguas Bonaerenses (ABSA)
atraviesa una preocupante situación. Hace falta un plan estratégico en el
sector. Hay una desesperante quietud técnica y de los recursos humanos
disponibles”, afirmó el secretario del Sindicato de Obras Sanitarias de la
provincia de Buenos Aires, Julio Castro, sobre la empresa que controla el
gobierno provincial y que abastece de agua y cloacas a más de 100 localidades
bonaerenses, ante la certera posibilidad de que la empresa padezca un recorte
en el presupuesto.
ABSA disimula “la paralización
de equipos de bombeo por razones de uso en condiciones extremas, sin reposición
por falta de reservas; la carencia de elementos de trabajo básicos por
reparaciones; y la falta de capacidad operativa para mantener obras
instalaciones”, dijo Castro.
“Todo esto pone en
franco riesgo la provisión de agua y el escurrimiento de cloacas en las áreas
servidas, recortado el volumen de tratamiento de las aguas servidas y poniendo
en riesgo de contaminación bacteriológica poblaciones marginales”, señaló.
Castro expresó que hay una
“quietud técnica y de los recursos humanos” para garantizar la provisión de
agua. “Si se recorta el presupuesto en esta área, se paga con alteración
social”, anticipó.
Tras recordar que ABSA previó
un presupuesto de 1042,92 millones que debe ser modificado por el aumento
salarial de 67,5, Castro sostuvo que “no es posible” restar recursos “en
cuestiones de tanta incidencia sanitaria, donde el gasto que no se realiza en
la materia deberá ser sufragado con creces y con la consabida alteración
social, en hospitales y otros servicios de atención medica”.
Comentó que “varios organismos
oficiales nacionales y provinciales adeudan a la compañía 160 millones por
falta de pago del servicio” y que es “el accionista mayoritario” el que
“debería integrar capital por un monto de 200,85 millones que hasta el momento
no han sido aportados”.
“Tampoco hay programas de
financiamiento para nuevas obras de ampliación de redes de agua y cloacas, más
allá de la total paralización de aquellas que estaban en ejecución. Todo esto
pone de manifiesto un preocupante desconocimiento de los riesgos sanitarios a
que son sometidas populosos barrios de diversas localidades”, recordó.
“Nuestro sindicato tiene la
obligación de alertar a las autoridades sobre la grave situación existente y
los riesgos que corren millones de bonaerenses, que no sólo reciben un servicio
precario y desnaturalizando la esencia sanitaria”, concluyó.
Nota del editor
Lapidarias expresiones del
dirigente sindical. Se producen cuando Médanos espera aportes de ABSA para la
solución, en principio precaria, del afligente problema del suministro de agua.
¡Para tener muy en cuenta!.
