Aun
para las noticias que no son buenas hay que estar siempre atentos.
Aunque
algunos indicios lo presagiaran, y no sabemos si eso está bien dicho, nos
sorprendió el aviso que vimos, en la mañana de este lunes (8).
Comunicaba
la lamentable nueva del fallecimiento de Miguel Antonio Novo (88 años), esto
es, “Lito”, toda una leyenda política del Villarino de todos los tiempos.
Cuando
lo conocimos, él ya había transitado un largo camino, en su quehacer cotidiano,
muy cercano a todo lo del campo; la labor como integrante de una firma
consignataria; y su negocio particular…
Quizás
no fue eso lo que mayor trascendencia le otorgó en la vida de Médanos, su
pueblo; y todo el distrito.
Sabemos
que fue uno de los fundadores del Club de Caza y Pesca; y también del Club de
Leones, en el que volcó inquietudes comunitarias, que no fueron pocas.
Pero
“su alma” la puso, por décadas, en la Unión Cívica Radical, que lo tuvo como
protagonista verdaderamente singular, inigualable, acompañado (o acompañando a
su vez) a don Ernesto Lucas. Ambos fueron símbolos, por años, de la agrupación
política que hizo historia.
En
su cuaderno, “Lito” tenía, como ninguno, apuntados los resultados de todas las
elecciones de su tiempo; y aquellas que seguimos, paso a paso, desde que
tuvimos la “ocurrencia” de crear lo que es hoy DIARIO VILLARINO. Lo que no
tenía Novo, no había ocurrido, tal era la identificación que él tuvo con el
devenir político de Villarino, distrito en el que alguna vez fue, incluso, concejal representando a la Unión Cívica Radical.
Una
vez, hace muchos años, nos dijo haber conocido y tratado a don Juan Antonio
Ballesteros (mi abuelo materno), asesor de Réditos le decían, que supo atender a no pocos agricultores/ganaderos de otras épocas,
después de retirarse como inspector de la DGI de allá por los años ’40 o antes,
desde su “escritorio”. Sólo un episodio, de los tantos que vivimos en décadas.
Recordamos
que a “Lito”, y sus razones tendría, no le gustaban algunos de nuestros
comentarios políticos; y lo hizo notar, en un casi histórico acto que
programamos y llevamos adelante un 14 de agosto de 1987. Y también, en una conferencia de prensa que ofreció Raúl Ricardo Alfonsín, y en la que "no le gustaron nuestras preguntas".
Aun
así, siempre se manifestó “de frente”, como era la actitud de los políticos de
antes, que dieron lustre al devenir de Villarino. Olegario, su nieto, lo definió muy bien, como Caudillo que fue.
Sabemos
del espíritu que, durante toda su vida, tuvo por su reconocida familia; la de
Ethel, la de Miguelo; la de sus nietos (supimos cómo fueron creciendo, a su
sombra tutelar, Lucrecia, Olegario y
Patricia y conocemos el entrañable cariño por Magdalena y Penélope, las más chicas). Ese mismo sentimiento cubrió, a cada una en su tiempo, a la recordada Liliana Payva y a Patricia López, sus hijas políticas.
Habría mucho más para decir, pero lo poco que hemos escrito, lo hicimos al correr del teclado; así son más auténticas los recuerdos.
Habría mucho más para decir, pero lo poco que hemos escrito, lo hicimos al correr del teclado; así son más auténticas los recuerdos.
Hasta
siempre, “Lito” y que descanses en paz, porque lo tienes merecido. A los tuyos,
nuestro mensaje de sentido pésame y la certeza de que Dios, que es justo,
reconocerá sus virtudes…
Foto: Fernando Mariani
