Presentación conjunta de ediles de Unión Pro y FpV/PJ.
Según una presentación que ha sido acordada durante la jornada del pasado viernes
(29), los ediles de Unión Pro y de FpV/PJ pedirán a la presidencia del Honorable Concejo Deliberante de Villarino la interpelación al subsecretario de Seguridad del distrito, Raúl Padín.
La mecánica a seguir habría sido acordada tras una serie de contactos formalizados durante la última jornada hábil del mes, burocráticamente hablando. La nota dirigida al titular del HCD, Luis Antoniuk, está firmada por los concejales Eva Elvira Nievas, Ricardo Balint, Carlos Romero, Patricia Cobello, Walter Carrino, Carlos Yunis y Carlos Bevilacqua.
Por lo demás, la interpelación pedida pone de manifiesto, por si hiciera falta a esta altura de los acontecimientos políticos, la solidez del acuerdo legislativo generado tiempo atrás.
¿Qué significa?. Que la conjunción de las bancadas opositoras se mantiene vigente, lo que traerá no pocas dificultades, andando el período parlamentario 2010, al ejecutivo municipal.
En este caso en particular, se supone que el oficialismo contará con el voto ¿”positivo”? (negativo para la interpelación) de la edil Carmen Morete. ¿Por qué?. Simplemente porque no puede olvidarse que la concejal responde al exintendente (antecesor del actual Lord Mayor); y que la nominación del funcionario cuestionado data de la anterior administración comunal (2005).
FUNDAMENTOS DEL PEDIDO
En la presentación de Unión Pro y FpV/PJ se alude a “los graves hechos de inseguridad por los que atraviesa el partido de Villarino los cuales son públicos y notorios”.
Se consigna que “hemos podido observar, desgraciadamente, en estas últimas semanas, situaciones de homicidios con quema del vehículo en forma deliberada y una escalada de robos y hurtos de los cuales fueron damnificados vecinos de las distintas localidades de la zona sur del distrito, encontrándose la población azorada, intranquila y con un sentimiento de desprotección al no encontrar respuestas por parte de las autoridades encargadas de brindar seguridad en Villarino”.
Se explica que “nuestra Carta Magna establece el sistema representativo y republicano de gobierno” y que “precisamente, los concejales, integrantes del departamento deliberativo, son autoridades elegidas democráticamente mediante el voto del soberano, que es el ciudadano, y por lo tanto los ediles son las personas que representan al conjunto de la sociedad libre y democrática, preocupándose de los asuntos públicos; deliberando en el ámbito correspondiente con el objeto, en primer lugar, como actividad exclusiva, la de sancionar normas que regulen las relaciones de la sociedad en búsqueda del bien común; y, por otro lado, ejercer el poder de control sobre las acciones de gobierno del Departamento Ejecutivo”.
Se manifiesta que “en tal sentido, el artículo 16 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, estipuló: ‘toda sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carece de Constitución’, por lo que resulta complejo imaginar la existencia de la garantía de los derechos individuales sin separación en el ejercicio de las funciones estatales”.
Aluden los concejales a que “el hecho de no ejercer las facultades que le son propias al Honorable Concejo Deliberante, como no ejercer los controles sobre las actividades de los funcionarios públicos municipales en cuanto a su actuación relativa a la marcha de la gestión de gobierno y las políticas implementadas en las distintas áreas, demuestra, en primer lugar, una irresponsabilidad y el no cumplimiento fiel a las tareas que la ciudadanía ha encomendado”, expresando que “esa situación, daría lugar a un nuevo animal político: la democracia delegativa”.
Mencionan que “esta última, se basa en la premisa de que la persona que gana la elección se encuentra autorizada a gobernar como a él o a ella crea conveniente, sólo restringida por la cruda realidad de las relaciones de poder existentes y por la limitación legal del término de su mandato” y reflexionan que “la libertad política de un ciudadano es la tranquilidad de espíritu que proviene de la confianza que tiene cada uno en su seguridad”, especificando que “para que esta libertad exista, es necesario un gobierno tal que ningún ciudadano pueda temer a otro”.
Citan los ediles peticionantes que “ya Montesquieu articulaba su máxima: cuando el Poder Legislativo está unido al Poder Ejecutivo en la misma persona o en el mismo cuerpo no hay libertad”; y dicen que “por lo tanto se desprende claramente que la democracia constitucional argentina es representativa, basada en la participación ciudadana; es decir, el cuerpo electoral delega a ciertos y determinados servidores públicos la capacidad de hablar por ellos y tomar decisiones”.
Enumeran que “desde luego, la representación implica responsabilidad y rendición de cuentas por parte de los gobernantes”; y que “el representante es responsable ante quienes lo autorizan a hablar en su nombre”, como que “no entenderlo así generaría una nueva categoría, la democracia delegativa o de baja intensidad, haciendo pie en el hecho que la persona que gana la elección municipal, se encuentra autorizada a gobernar como le plazca, sólo restringido por la cruda realidad emergente”.
Puntualizan en la nota de marras que “en esta democracia delegativa, es esperable que los delegantes ciudadanos complacientemente constituyan una audiencia pasiva de todo lo que haga el máximo responsable del Departamento Ejecutivo” y que “ciertamente, lo que diferencia marcadamente a la democracia delegativa de la democracia representativa es la debilidad de los controles”.
Manifiestan, además, que “estos controles interorgánicos, horizontales, es decir una red de poderes relativamente autónomos que puedan examinar y cuestionar y de ser necesario sancionar actos irregulares cometidos durante el desempeño de los cargos públicos, no son puestos en funcionamiento, o cuando se ejecutan son extremadamente débiles en la democracia argentina”.
También, añaden que “en esta lógica de la delegación, las autoridades del Departamento Ejecutivo, por la inexistencia de diálogo y control, pasan, muchas veces, de la omnipotencia a la impotencia, cuestión que se verifica en estos momentos con un tema tan álgido como es la seguridad ciudadana que debe brindar el estado municipal a los vecinos”.
A continuación, señalan los bloques (de Unión Pro y de FpV/PJ) que “esta situación ha sido descripta por las autoridades de la sociedad de fomento de la localidad de Hilario Ascasubi, en oportunidad de haber sido invitados para ponernos en conocimiento de los gravísimos problemas de seguridad que afectan a esa población y la nula respuesta obtenida del responsable del área, subsecretario de Seguridad, en cuanto que presuntamente ha manifestado que ‘no puede hacer nada’ según los dichos de estos vecinos”.
Agregan que “ante estos hechos expuestos por las autoridades de esta sociedad de fomento y cúmulo de hechos delictivos acontecidos en la distintas localidades del distrito sin resolver que han llegado a nuestro conocimiento, sumado a la nula contestación y respuesta que este cuerpo ha tenido a las innumerables cantidad de pedido de informes dirigidos al señor subsecretario de Seguridad y verificándose que el tema a tratar es de urgencia o interés público, es que se hace pertinente llevar adelante una convocatoria pública en sesión extraordinaria en el recinto del Honorable Concejo Deliberante a dicho funcionario municipal".
La solicitud de los 7 ediles firmantes se fundamenta en lo establecido en la Ley Orgánica de las Municipalidades de la provincia de Buenos Aires y el reglamento interno del HCD de Villarino, en base a lo cual se propicia “requerir mediante decreto de la presidencia del Honorable Concejo Deliberante de Villarino, la presencia del subsecretario de Seguridad del distrito, señor Raúl Padín, para que concurra personalmente a dar explicaciones a este cuerpo de la política de seguridad implementada y suministrar informes referente a estadísticas de delitos cometidos durante el último año, foros de Seguridad y motivos de nulas respuestas a innumerables pedidos de informes requeridos desde este concejo durante los últimos doce meses. Asimismo, todo dato de interés y medidas a tomar para revertir la grave situación de inseguridad que aqueja a los vecinos de las distintas localidades de la zona sur de Villarino".
¡DE NO CREER!: ¿DE LICENCIA?
Hasta lo que puede saberse, con el cierre del primer mes del año, concluye la feria administrativa que se ha impuesto como norma en los últimos tiempos en el desenvolvimiento comunal.
En consecuencia, salvo casos especiales, todas las áreas municipales volverán a su funcionamiento normal este lunes (1 de febrero), cumplido el relativo receso por vacaciones de funcionarios y personal.
Hasta allí, nada del otro mundo. Sin embargo, cuando desde la propia comunidad se está cuestionando duramente la gestión en materia de seguridad, el subsecretario del área, según se conoce de fuentes confiables, tomará su licencia anual desde el primer día de febrero, cuando es perceptible que se sabe de la ofensiva parlamentaria ya descripta.
Esto obligaría, si como está claro es convocado, a la presencia de su superior, el propio intendente, en el recinto, para dar las explicaciones que los ediles necesitan. Algo que, de por sí, no es bueno para el ejecutivo.
Y algo más, por si fuere necesario: el subsecretario de Seguridad, no hace demasiado, en un programa televisivo lugareño (hablamos de Médanos, ciudad cabecera del distrito) se “ufanó”, por utilizar algún término que “cuadre”, de seguir en el cargo para sumar años a su próximo trámite jubilatorio. ¿Puede ser acaso algo así?. Conociendo el paño, no dudamos que sí. Y habrá, seguramente, “más noticias para este boletín”.