De “corrilos y mentideros”. El
acuerdo nacional entre el PRO y la
UCR y sus efectos distritales. El “Zorro”, un adelantado.
“Bartolo”, firme con la “3” .
La reflexión crítica de Peretto. Los “3 mosqueteros” y lo que han hecho.
Patricia, con énfasis en su discurso, pero “metida” en la gestión. ¿Nombres
“pejotistas”, por Scioli o Randazzo (Augusto incluido)?.
Seguramente, aún cuando se
diga que es el final de un camino, es un tema que dará mucho que hablar, tras
el resultado (azaroso por cierto) de las deliberaciones que el radicalismo
formalizó en el pasado fin de semana en Gualeguaychú.
En el terreno local, hablando
de Villarino, se conocieron dos expresiones, de apoyo a la anticipada postura
de Jorge Simoni, lanzado hace tiempo ya a la búsqueda de ser, desde diciembre
2015, por tercera vez, intendente municipal.
Simplemente, transcribimos los
textos, que nos llegaron por las vías tan usuales en estos tiempos:
“Fuiste el primero en sumarte
al proyecto ganador y capaz e cambiar la sureste de los argentinos” (una de las
adhesiones al “Zorro”, en la red social, después de la convención nacional de la UCR y el acuerdo con el PRO).
“Hasta ayer, críticas de
algunos amigos radicales importantes a nivel nacional. Hoy algunos buenos
comentarios, como que fui el primero en sumarme al proyecto seguramente ganador
y capaz de cambiar la suerte de todos los argentinos” (de Jorge Simoni,
precandidato a intendente municipal por el PRO, en alianza ahora con la UCR ).
¿Qué sobrevendrá, de aquí en
más) en el ámbito lugareño?. Difícil respuesta, porque a nadie escapa que hay
situaciones encontradas que no se resuelven, mágicamente, con alguna
determinación nacional que, para no pocos, ya estaba delineada de antemano
mucho antes de Gualeguaychú.
Se sabe, el “Zorro”, al menos
en algunos anticipos, estaba “alineado”, si se quiere, en la columna de Ernesto
Sanz, antes de escindirse de la
UCR , como un “adelantado” respecto de lo que hoy asoma con
visión de futuro de cara a las PASO de agosto. No escapa, simultáneamente, al
conocimiento de los observadores que, por el lado del precandidato radical
(lanzado pocos días antes que la efectiva postulación de Simoni), esto es
Néstor Fabián Giambartolomei, revistaba entre los adeptos a la corriente de
Julio César Cobos.
“Bartolo”, en una de las
charlas de este domingo (15), en adyacencias del palco oficial de la 49 Fiesta
Nacional del Ajo, citó que los próximos días serán determinantes, respecto de
cómo seguirá la cosa. Por aventurado que se considere, se especula con un
necesario y casi obligado encuentro entre Simoni y Giambartolomei; o entre
Giambartolomei y Simoni. Lo estaría sugiriendo, cuanto menos, la alternativa de
las primarias que se vienen; y un cierre de listas imperioso que se anticipe a
esa elección.
Sin embargo, nadie arriesga
opinión terminante en ese sentido. Y hay, echado a correr por allí, con no poca
razón, un enfoque que, por poco que tenga que ver, tendría su fundamento.
El bloque de ediles de la UCR (el más reducido del HCD,
salvo las dos bancadas unipersonales) se ufana respecto de lo que ha hecho de
un tiempo a esta parte. Con sólo tres integrantes, “acapararon” un poco la
función de árbitros cuando debió elegirse presidente del parlamente tras los
comicios del 2013.
Habilidad, cintura o mal menor para otros, la cosa se
inclinó por (Néstor Fabián) Giambartolomei, desde entonces “piloto de
tormentas”, en el legislativo, para sacar adelante situaciones de suyo no poco
encontradas. A veces, se le dijo sí al ejecutivo (se supondría que la
presidencia en manos de “Bartolo” rozó, y mucho, un acuerdo entre oficialistas
y radicales); y en otras ocasiones, los “3” inclinaron la balanza así el otro lado. Por
eso, ciertos resultados a la hora de decidir, con algunos 9 a 6, sorpresivos o no tanto.
Hay, sí, una serie de
proyectos convertidos en ordenanzas, a las que aluden los ediles UCR, como
trofeo de su gestión. Bastaría enumerar algunos temas llevados al recinto,
previo “trabajo” en su elaboración y en su discusión en comisiones. No es poco
lo hecho, por cierto, por los “tres mosqueteros”.
Entre algunas iniciativas
dignas de ser mencionadas figuran (alguna de ellas compartida) figuran las que
tienen que ver con la protección integral para prevenir, sancionar y erradicar
la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus
relaciones interpersonales; con el régimen para la erradicación de ruidos
molestos y vibraciones en el distrito; con la regulación del tránsito por
caminos vecinales después de las lluvias; con la prohibición de fabricación,
depósito, venta y/o utilización de elementos de pirotecnia; y con el
reconocimiento y homenaje a los héroes de la Guerra de Malvinas, sin olvidar que se ha dado
marco a la posibilidad de que interesados al respecto puedan establecer en el
distrito líneas de transporte de pasajeros, cubriendo un vacío que había en la
materia.
Retomando lo álgido del
momento y a propósito de lo apuntado antes, algo debe mencionarse
inequívocamente. Giambartolomei no tiene en su agenda, para nada, ir a las PASO
convalidando en los hechos y en el distrito, lo resuelto –para no pocos, entre
gallos y medianoche– en el fin de semana que pasó. “Lista 3” o nada, sería la manera de
definir la posición del presidente del HCD. Además, “Bartolo” no dejó de mencionar la desazón de todos por
el arreglo Macri-Sanz-Carrió y particularizó en la decepción, no exenta de
crítica, de la
Juventud Radical frente a lo ocurrido.
Si vale como muestra de los
estados de ánimo “radichetas”, puede considerarse algo posteado por Luciano
Peretto en su Facebook. Ha dicho esto:
“Anoche (por el sábado 14)
entregaron las banderas de un partido centenario. Me va a quedar la
tranquilidad de seguir siendo siempre radical, pero nunca jamás haber
traicionado mis principios”.
“¿Pero saben qué?. Al
radicalismo le pasaron cosas peores y sobrevivió y vamos a seguir adelante los
de Raúl Alfonsín, siendo desde la minoría los defensores de las instituciones y
la República ;
defendiendo los valores que nos llevaron a elegir al radicalismo como espacio
de participación política; llorando de bronca frente a las desigualdades
sociales; los que luchamos por la educación pública y gratuita; los que siempre
dicen lo que piensan y gritan más fuerte cuando los silban, abuchean o no los
quieren dejar hablar”.
“Alguna vez nos dijo Don Raúl
desde los balcones de la
Casa Rosada en uno de sus momentos más duros: ‘¡Les pido a
todos que me esperen acá!’. Nosotros te entendimos viejo y seguimos parados en
el mismo lugar, con las mismas banderas, con las mismas luchas, con las mismas
fuerzas...”.
Pero no sólo de radicales es
la cosa, cuando avanza el calendario de un año netamente electoral. Otros
tienen lo suyo y, a propósito, no puede olvidarse el dilema (bien es cierto que
disimulado) que involucra al oficialismo.
No se duda, según algunos más
locuaces dentro de un contexto más propenso a no decir “esta boca es mía” que a
la verborragia, de un liderazgo distrital personalizado en la figura de
Patricia (no las mandó a decir en su encendido discurso de la 49 Fiesta
Nacional del Ajo), más “metida” en la gestión que en el devenir político
electoral.
Pero, ¿dónde está entonces la
curiosidad?. En que hay gente, estrechamente ligada al Frente para la Victoria /PJ que se
expresa “sciolista” (Patricia incluida, si cabe), pero los hay, también,
quienes responderían a la aspiración presidencialista de Florencio Randazzo.
Serían los que procuran “ir en tren”. Y si algo ha llamado la atención es que,
desde algunos “corrillos y mentideros”, se haya puesto, después de muchísimo
tiempo, sobre el tapete la figura de Amadeo Augusto Stefanelli, el “gordo”, que
gobernara el distrito desde 1987
a 1999, doce años nada menos. ¿Tiene alguna identidad
esa versión?. Hasta lo que dicen los propios (podría incluirse entre ellos a
Fabricio y Emmanuel), la primera noticia corrió, como reguero de pólvora, si
cabe, sin que el protagonista supiera nada. Hubo algún trascendido radial, pero
puede suponerse que quienes lo escucharon refieren a algo que dejó traslucirse,
el pasado miércoles 11, en entretelones de altos de Moreno 41 de Médanos, tras
la sesión extraordinaria del HCD.
Allí, también, hubo alusión a
más de un postulante (podría entenderse que al sillón mayor del mismo domicilio
de la ciudad cabecera) para las PASO (agosto) y las generales (octubre).
Alguien citó a Guillermo César Cura (que intentó la jefatura comunal en el
2007); y no faltó quien apuntara a la “estampilla” que Carlos Yunis pega a su
muro periódicamente, hablando de lo mejor que está por venir.
La frutilla del postre, si de
los “pejotistas” se trata, la ofreció, en un tiro por elevación, a una charla,
a puerta cerrada, que Sergio Damiani mantenía –durante buenos minutos– con
Horacio Brión, el edil vecinalista al que más veces, en los últimos tiempos, se
ha mencionado en “fórmulas”, como se las llama ahora (desde la aparición de la
que integran Simoni y Juan Cruz Vidal) a las cabezas de lista para las
venideras elecciones municipales.
Sin embargo, por dos veces,
días atrás, Patricia respondió “no sabe, no contesta”, al preguntársele (rueda
de prensa de lanzamiento de la fiesta ajera, en la Casa de Villarino) sobre el
devenir político electoral de Villarino. En rigor, sobre su precandidatura, a
la reelección, algo sobre lo que nadie duda por cierto.
Tanto la intendenta, como la
directora de Turismo (Noelia Sensini), en esa ocasión, no eludieron la consulta
sobre la edición 50 de ese clásico evento (marzo 2016), como dando a entender
que podrían, ambas, tener que ver con las bodas de oro que se celebrarán el año
próximo. Como premonición, nada mejor.
Pero hubo algo más, que pone
de manifiesto que Patricia (ya lo hemos puntualizado) privilegia la gestión.
“Caminando, andando”, dijo al requerírsele por aspectos que nada tenían que ver
con la fiesta. Agregó que “estamos trabajando, andando, como lo hemos hecho
siempre”. Estamos en la recta final, señaló, añadiendo que “nosotros no podemos
escapar a esto, pero hay que seguir gobernando; trabajando para la gente y
apuntar al futuro”.
Igualmente, la jefa del
gobierno indicó, respecto a la quita que tendrían los tributos municipales
(según lo resuelto por el HCD respecto de la ordenanza fiscal), que “nos va a
comprometer”, pero apuntó que se deberá contemplar “el tema de la recaudación,
que en Villarino es muy baja”; y a la que consideró en buena medida incobrable,
por la seguidilla de emergencias a que estuvo sometido el distrito.
No puede soslayarse, a sólo
horas de su terminación, algún párrafo referido a la fiesta que pasó. Un imponderable,
como la justificada ausencia, de última, de la figura central de la noche
final, de Víctor Heredia, suplida por la actuación de Antonio Tarragó Ros,
modificó ciertos aspectos, pero que la velada de cierre se haya prolongado
hasta pasadas las 2 de a madrugada de este lunes (16) marca el éxito obtenido.
Más allá de eso, merece
destacarse como, en ciertos e importantes aspectos, se ha ido perfeccionando el
evento. El alto número de stand, incluyendo los de artesanos; las presencias de
provincia y nación con sus aportes; y en el segundo caso con sus equipos (aulas
rodantes; móviles de documentación); y la inédita asistencia del Ministerio de
Turismo de Nación, marcaron sin lugar a dudas avances notorios. Es decir, que
Villarino está considerado plenamente, lo que no es poco.
Por imperceptibles que
parezcan, hay dos pequeños detalles a tomar en cuenta. Uno, que Comunicación y
Medios le prestó una especial atención a todo aquello que “corría por su cuenta
y orden”. Otro, que en el palco oficial (algunos dicen que debería
descartárselo y que autoridades e invitados especiales estén a “nivel de piso”)
confluyeran “oficialismo y oposición”, a través de sus representantes, un buen
signo, más precisamente tratándose de un año eminentemente electoral.
Desde una visión simplemente
anecdótica, cabría discernir que con la Fiesta Nacional
del Ajo quedó atrás cierta etapa del calendario. Es válido que se vienen dos
feriados “largos” consecutivos. Pero después, seguramente, habrá vía libre para
todo aquello que tiene íntima relación con las elecciones 2015. Sondeos,
encuestas, definiciones y postulantes ya
no tendrán más excusas para dilatarse. Como diría Yunis, lo mejor, está por venir…





