Qué Chapalcó es lo que es, no lo vamos a descubrir ahora.
En tiempos lejanos, medio siglo casi, cuando iniciábamos nuestra larga historia periodística en Villarino, frecuentábamos ese lugar, ideal para la permanencia de los chicos en la laguna, ideal por sus aguas.
Vacacionamos, una vez, un mes completo allí, por entonces, antes de las fiestas, en los años '70. Y hubo mucho más, por las bondades excepcionales del balneario.
Hubo, sí, otras etapas, cuando la naturaleza hizo de las suyas y se llevó, sepultándolos, lugares emblemáticos, como aquella colonia de vacaciones que era todo un símbolo.
Pero renació la villa, después, convirtiéndose en un verdadero paraíso de la pesca, de lo que dan frecuente muestra no pocas imágenes de quienes se dedican, semana a semana, a impulsar esa actividad que trae legiones de aficionados a ese quehacer y ese placer.
Lo presente, que mostramos aquí, son fotos, que reflejan la belleza de Chapalcó, tomadas este sábado (4), por la tarde.
Algo más, digno de citar: un imponderable surgió, en una calle donde los cortafuegos pueden ocasionar un imprevisto al visitante. Y estuvieron allí, agentes de la Delegación Municipal y algún vecino comedido, para resolver la dificultad transitoria. ¡¡¡Gracias a ellos, por tanta gentileza...!!!.
Fotos: Lucrecia Serralunga










