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| Patricia Cobello |
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| Carlos Bevilacqua |
Lo
cierto es que, y vamos hacia lo particular, que es Villarino, que entre las 8 y
las 18, cada uno en el lugar que les fija el cronograma (similar al del pasado
9 de agosto, en ocasión de las primarias) podrá nominar a un intendente; 8
concejales y 3 consejeros escolares, que actuarán en ese carácter desde el 10
de diciembre venidero y hasta el 2019. No es poco decir, políticamente
hablando.
En
este caso en particular, van a la puja tres listas: la del Frente para la
Victoria/PJ, que encabeza Patricia Cobello, actual jefa del gobierno comunal;
la del espacio Cambiemos, que lleva como postulante a Jorge Simoni, que fue
intendente entre 1999 y el 2055, para ser después diputado provincial hasta el
2009; y Carlos José Ceferino Bevilacqua, que revista con experiencia
deliberativa, aunque supo estar, también, en algún cargo ejecutivo de no poca
relevancia y ocupó además, brevemente, la presidencia del Honorable Concejo
Deliberante del que forma parte actualmente.
No
hay que olvidar, porque tiene que ver con la cosa pública, que tanto Patricia
como el Zorro ocuparon en algún momento bancas en el parlamento lugareño (la
doctora Cobello fue, además, funcionaria de Salud en alguna etapa del mandato
de Simoni). Es decir que, en buen romance, para ninguno de los tres le es ajeno
el ejercicio de las más altas responsabilidades municipales.
Podría
argumentarse, por si todo lo demás fuera poco, que hasta el propio postulante
vecinalista ocupó, transitoria e interinamente, el sillón mayor de Moreno 41 de
Médanos, en alguna licencia temporaria de su titular (¿se recuerda aquella
conjunción del 2007?).
Pero
no es del pasado sino del presente y del futuro la cuestión esencial. De eso se
trata, porque está en juego lo que puede ocurrir en los próximos cuatro años; y
poco o nada depende de lo hecho o lo que no se hizo en los casi 4 calendarios
que pasaron desde que la doctora Cobello asumió en diciembre del 2011.
Aun
así, no está de más tener un poco de memoria…
Recordamos,
en sentido, algo que ya alguna vez hemos apuntado en esta columna política de
DIARIO VILLARINO.
Corría
el primer semestre del 2011 cuando teníamos, de tanto en tanto, alguna “charla”
virtual con Patricia. En una de esas ocasiones le preguntamos sobre la posibilidad
de que fuera candidata a la intendencia. Nos dijo entonces que privilegiaba
(bien es cierto que con otras palabras) dos temas para ella esenciales: la
crianza de sus hijas niñas aún; y su mayor capacitación profesional, como
médica, con cursos de especialización.
Pasó
muy poco tiempo cuando, de repente podría decirse, PC se convirtió en
precandidata. Así lo creyó oportuno, a favor de la insistencia de su gente
allegada, la que, como ella, reconoce ser “peronista” a carta cabal.
Resultado:
Patricia fue a las PASO y se impuso a la lista que encabezaba el “Lachi” Rap.
Objetivo siguiente: ganar las generales. Y fue meta cumplida, con votos a favor
que la convirtieron en la primera mujer electa intendenta de Villlarino.
¿Cómo
hizo Patricia desde el 10 de diciembre de 2011 en adelante, tras asumir el
máximo cargo distrtital, sin dejar de lado sus prioridades anteriores?. Será
algo reservado a su intimidad familiar, sin duda.
Lo
que sí es público y merece, sin lugar a dudas, ser resaltado es lo que
sobrevino después de la decisión del electorado de ubicarla en el podio
político de Villlarino. Porque si algo es notorio, desde el primer día de su
mandato y durante los casi cuatro años, es como Patricia dedicó su tiempo de
gobierno a transitar, día tras día, los caminos que conducen a todas y cada una
de las localidades. Y, abocada enteramente a su gestión, transformarse en una
“correcaminos” (nunca tan apropiada esa denominación para adjudicarla a alguien
como ella). Lo señalaron, marcadamente, sus continuas presencias en La Plata y
Buenos Aires, visitando ministerios y todo tipo de reparticiones provinciales y
nacionales, en una “agenda de gestión”, como pocas, en décadas desde diciembre
de 1983 hasta el presente. Es probable o casi seguro que no hay registros de
kilómetros recorridos por los intendentes que se sucedieron en el gobierno
comunal.
El
sólo repaso del material que cotidianamente elaboraba la Dirección de
Comunicación y Medios del municipio permite asegurar, sin temor a equívoco, lo
valioso de la “gestión” de Patricia, hayan alcanzado éxito, o no, sus
insistentes tratativas a todo nivel gubernamental.
Quizás
podría sintetizarse todo eso con la mención de algunos de sus muchos logros,
los más notorios de los últimos tiempos:
la cristalización de la reclamada obra de agua para Médanos (sólo
faltaba un pequeño detalle de suministro de energía para la planta de osmosis);
la solución a la rémora del agua sólo en canillas públicas, con la red
domiciliaria, para Algarrobo; la potenciación del gasoducto
Villarino-Patagones, que avanza en su recorrido, pese al escepticismo, incluso,
de quienes serán los directos beneficiarios de esa obra; las obras para
establecimientos educacionales; la Ley de la Zona Austral Desfavorable, muy
discutida por la oposición que la invalida sólo por detalles administrativos
que requerían ajustes para su efectiva vigencia; las regularizaciones
dominiales que han facilitado la entrega de escrituras a más de 800 núcleos
familiares en las distintas localidades; y los planes de viviendas que están en
plena ejecución actualmente. Los
citados, son sólo ejemplos…
Seguramente,
desde otro ángulo, podrá observarse un cuadro de situación del partido de
Villlarino, que difiere de lo apuntado.
Según
se esté a favor o del lado contrario, habrá quienes, en la hora del análisis
previo a emitir el sufragio, evoquen alguna época distinta, ubicada a fines del
siglo que se fue y en el amanecer del que estamos transitando con 5 lustros
recorridos ya: la identificarán con la figura de otro postulante a la
intendencia en este 2015, a diez años de la terminación de su ciclo anterior,
para ir a la Cámara Baja provincial.
A
Simoni, que de él se trata, se le
reconoce una capacidad de ordenamiento (con ajuste paralelo) del ámbito
administrativo municipal en los primeros pasos de su gestión.
Es
cierto, no era de los más afectos a recorrer carteras bonaerenses, gestionando.
Más bien, fue de reclamar airadamente, tal fue y es su carácter personal,
frente a la falta de soluciones. Bastaría recordar su decisión respecto del
Hospital Subzonal de Médanos, que todavía hoy se recuerda.
En
su haber estuvo, y de eso no cabe la menor duda, su determinación de ser el
primero en instalar, en Villarino, la primera Policía Comunal, hoy vigente. No
le acompañó la suerte (pero no fue el único en atravesar esa frustración)
respecto a intentar, al menos, encaminar el polémico tema del acueducto del río
Colorado, pese a la presencia, por él gestada, de técnicos israelíes en la
materia.
Podría
considerarse que ni Simoni en su momento, ni Patricia todavía, alcanzaron a
cristalizar ese impulso que, con eje natural en Bahía Blanca, promueva
integralmente a toda una región del sur bonaerense.
Otro
tema de difícil solución, que puede ser visto como desfavorable, para uno y
otro, es la atención de la inmensa red de caminos del distrito. Se termina una
“repasada” con las máquinas; y la naturaleza, con más el tránsito pesado,
obligan a empezar un nuevo recorrido. ¿Puede culparse acaso al gobernante de
turno, sea uno u otro?.
Queda
para el final, si así se quiere aceptar, la visión crítica del vecinalismo, la
tercera opción de futuro gobierno, que aparece como con campo propicio para
manifestarse. Lo ha hecho, prometiendo una nueva manera de hacer política.
El
proyecto de los verdes focaliza su programa en la presencia de gente muy
vinculada las instituciones, que se ha ido agregando, y formando después, en
los cuatro años que van desde la aparición de esa agrupación política. Lo suyo,
con el antecedente de una elección parlamentaria sorprendente en buena medida
(la del 2013) avizora poner en práctica nuevas ideas. Se manifiesta, incluso,
desde la innovación que encararían, de ser gobierno, desde la innovación en la
estructura de su gabinete.
Bastaría
repasar las redes sociales, una forma de expresión en la que conocedores o no
del cuatro de situación municipal, abogan por cuatro años más del mismo
gobierno (Patricia); por un cambio (Zorro); o por darle la oportunidad a una
nueva opción (los verdes de Bevilacqua).
Desde
un ángulo o desde otro, la decisión está en manos del electorado. Nada más
cierto…

