Algo se salió de los cálculos, este martes (13), en el municipio. Quizás por aquello del martes 13, o bien porque, de tan autosuficientes como se consideran, no midieron bien los pasos, a la hora de otorgar un incremento salarial (10 por ciento desde el 1 de septiembre) y hacer una desmedida promoción del 33 por ciento de aumento que lleva asignado el gobierno comunal a sus trabajadores.
Lo cierto es que no bien empezó la jornada laboral, hubo gente en el corralón. Y se habló allí de reclamar una mayor recomposición, después que el ejecutivo se ufana, pocas horas antes, por sus “logros” en la materia salarial.
Lo real es que más allá de media mañana, la conducción electa del sindicato (encabezada por secretario general Walter Gerena y el secretario adjunto Juan Carlos Soto), junto a María de los Angeles Ciccioli, que lideró la fracción opositora en los comicios del lunes (12), fue recibida por el intendente Raúl Mujica.
En la reunión, se acordó el otorgamiento de 130 pesos, como aporte no remunerativo, que se sumará al 10 por ciento ya dispuesto.
¿Cuál fue la razón para que ese monto no se adjudicara previamente, yendo más allá del 10 por ciento decretado?, se preguntaban los circunstantes, en pasillos del palacio municipal y en corrillos o mentideros cercanos.
¿Por qué se tensó la cuerda, pudiendo obviar la asamblea gremial y el reclamo?, fue otro interrogante sin respuesta. Algunos, sin disimulo, encontraron otra vez culpables directos. Porque la cartera política, hasta lo que se sabe, debió agotar instancias, máxime frente a la cercanía de una compulsa electoral, que está a 40 días vista. Es decir, otra clara demostración de impericia, que tiene nombre y apellido. ¿Traerá consecuencias?.