UN FUTURO QUE SE COMPLICA
Nota del editor
“Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”.
Esa antigua expresión puede ser aplicable. O no, pero no le
anda muy lejos.
Porque de actitudes insolentes está saturado este 2020 cuyo
octavo mes está a punto de concluir, en no muchos días más.
Desde que el año comenzó – y mucho más desde el principio de
la pandemia; o aprovechándose de ella –
los hechos han ido desencadenándose como si no tuvieran fin.
Hay cosas, palpables, que nunca sucedieron en el distrito de
Villarino.
Pero hay un rasgo que las distingue: la prepotencia del
ejecutivo municipal, haciendo lo que se le canta. Sin límite que le obstruya el
camino elegido para lograr los objetivos personales de la “familia”, que se
cree dueña de aquello que sólo se le confió para que lo administrara .
Hay uno, especialmente, que pone de manifiesto la suma del
poder que el intendente intenta conseguir.
No hay, y es algo muy visible, la mentada independencia de
poderes.
En Villarino, manda el intendente. Y no hay vuelta que
darle.
No vamos a entrar en pormenores, ya comentados hasta el
hartazgo desde hace unos cuantos meses. Sería superfluo; casi infantil, se nos
ocurre.
Cuando la cosa apenas comenzaba, el intendente, en abuso de
sus facultades decidió no pagarnos la factura última del 2019, correspondiente
a una orden emanada del HCD y firmada por su presidente, de diciembre del año
anterior. Todavía está impaga.
Pero eso no es nada. Andando un poco el tiempo, el ejecutivo
borró a DIARIO VILLARINO del mailing de medios que reciben información oficial
del municipio; y también los órganos de difusión que reciben pauta comunal.
Como “perrito faldero”, el titular del Concejo Deliberante
hizo lo propio, respecto de información y pauta del cuerpo parlamentario.
Eso ocurrió en ocasión de llegar DIARIO VILLARINO a su medio
siglo de existencia, caso único en la historia de Villarino, cuyo devenir
nuestro periódico (papel primero; digital después) ha seguido como ningún otro
órgano.
Clara evidencia, esa solamente destacamos, de la
independencia de poderes en el municipio. Manda caprichosamente uno y todos los
demás “obedecen”.
Andando el año hubo casos de no poca importancia: aquel “bravío”
audio del lord menor a su “tropa”, el 9 de mayo (muy valiente el personaje),
con agravios a la sociedad en su conjunto. Todo el entretejido vinculado al
parque eólico Vientos del Secano, “tirándole a Bahía Blanca” casos del
Covid-19. Alguna clausura no cumplida de ese parque, a horas de una orden del
intendente. Ingresos liberados a los pueblos, a camiones en busca de cebolla,
en la zona sur, en pleno período de aislamiento.
Más en lo cercano, un asado en el Vivero Argerich, con
visitantes periodísticos; funcionarios; y afines, encabezado por el intendente.
Otro en Pedro Luro, con presencia del director delegado de la UGM de esa
localidad. Y la olla popular que no fue tal, y que ha generado una sucesión de inoportunas
declaraciones de funcionarios, que ahora están sobre el tapete en el HCD del
distrito.
Hasta aquí queríamos llegar.
El cuerpo parlamentario va a tratar, este miércoles (26), el
asunto 12.940.
Es un proyecto de comunicación generado por el bloque de
concejales del Frente de Todos,
suscripto por los ediles Ignacio Dallavía, Carolina Pellejero, Ariel Romero y
Susana Velásquez.
Los concejales se manifiestan repudiando enérgicamente “las
agresiones vertidas hacia la concejal Susana Velásquez por parte del presidente
del Concejo Deliberante, Omar Promenzio, y del subsecretario de Gobierno,
Martín Ravanesi, en medios locales, regionales y nacionales”.
También, expresan “nuestra solidaridad con todos los vecinos
de Villarino que atraviesan la enfermedad (por el Covid-19)” y “con nuestra
compañera en este momento tan delicado, en el que debe soportar, además, este
cobarde ataque político”.
Además, solicitan “al presidente del Concejo Deliberante,
Omar Promenzio, las disculpas públicas y retractación de sus dichos falsos que
afectaron a la concejales Susana Velásquez”. De la misma forma solicitan al
subsecretario de Gobierno (Ravanesi) “su retractación pública”.
De todas formas, el artículo más notorio, el número 4,
requiere “solicitar al presidente del HCD, representante máximo de este órgano,
ponga a disposición del cuerpo su renuncia al cargo de presidente, cargo
honorable que se le ha encomendado y que ha deshonrado , utilizando la mentira,
en un caso tan sensible para la población con la intención de obtener rédito político”.
LO QUE SE VIENE
El asunto 12.940 lleva al recinto parlamentario (donde no
hay prensa habilitada a seguir los debates) un tema por demás polémico, que se
ha ventilado no poco por todos lados.
El cuestionado presidente ha descargado – en el asunto 12.941, formulado con no poca
ayuda – sus iras y eso también será abordado por el cuerpo
legislativo este miércoles (26).
Ignorándose el resultado de la discusión que se planteará,
se supone que entrará en juego el 9/7 o el 7/9 que se ha dado últimamente en el
recinto, donde la edil de la bancada unipersonal Juntos Cambiemos Villarino
(Alejandra Garayeta) ha jugado un papel
preponderante en eso de “volcar” una definición.
Sea cual fuere la resolución, quedará una estela muy difícil
de borrar con vistas al futuro.
Si Promenzio renuncia a la presidencia, como se espera, pero
en un clima de incertidumbre, quedará abierta la sucesión en su cargo. ¿Garayeta?,
se preguntan algunos, pero “no la ven”. ¿Scorolli, vice segundo?, mucho menos.
Pero cualesquiera sea el sucesor, lo que nadie niega son las
consecuencias que dejará abiertas en el camino de los “verdes”, no poco
cuestionados hoy en día, en especial sobre la figura del intendente municipal,
cuyas acciones (entiéndase la aceptación popular de su gestión) están
sensiblemente en baja, por sus actitudes; por sus silencios; o por la poca
fortuna de sus declaraciones cuando las hizo.
Todo eso genera un clima enrarecido, cuando empieza a
vislumbrarse el futuro electoral del 2021.
Se ha dicho por allí que una de las aspiraciones del “mandamenos”
es procurar que su hija esté con posibilidades de intentar su reelección como
legisladora.
Algo muy poco probable, se especula, habida cuenta de lo hecho
hasta ahora en la Cámara Baja de la provincia.
En lo distrital, se le complica la renovación de segundo
término en el HCD, pues el electorado no ve con agrado la mecánica que le
permitió a los verdes variar la composición de su bloque, con pedidos de
licencia reiterados de quienes, nominados por la gente, dejaron sus cargos para
revistar en el ejecutivo.
No termina allí la cosa: ya, se dice, empezó a gestarse la
puja por la sucesión de fines del 2023, cuando ya el mentor del vecinalismo
gobernante, que ya no es un partido local, sino que depende del Frente de
Todos, deba dejar su investidura porque
no podrá ser re-re-electo. Menuda discusión se le avecina, porque no ha “formado”
(ni mucho menos) a alguien que en lugar de recibir órdenes suyas a cumplir
(buenas o malas) se disponga a obrar por cuenta propia. Hay algún ejemplo ya,
en el historial político de Villarino. Y no ha sido bueno, por cierto.