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| María Fernanda Bevilacqua |
María
Fernanda Bevilacqua y Patricia Cobello, son de Villarino. Van camino a la
Cámara de Diputados.
Pasó
la medianoche del sábado (24), fecha tope para la presentación de listas.
Viene
ahora, el repaso, más rápido primero; más detenido después, de las nóminas de
precandidatos.
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| Patricia Anabella Cobello |
Por
los tiempos que corren, hay que memorizar (y es un dato no menor) algunos
títulos (o marcas). Porque, con el paso del tiempo, desaparecieron,
progresivamente, los nombres propios; los conocidos: Partido Penosita; Unión
Cívica Radical; Partido Socialista; Partido Comunista; Partido Conservador… y
muchos más.
Una
gran mayoría, quedaron en el olvido desde el ’76 (prohibición de la actividad
política en el país), pero también desde el ’83 en adelante, con el
advenimiento de la “nueva democracia”, felizmente vigente casi 34 años después.
Es
tiempo de los frentes; las alianzas y cosas por el estilo.
Y
¡cuidado!, porque si no se repasan cuidadosamente las boletas (esas que llegan,
cada vez menos, a cada elector), puede haber sorpresa a la hora -13 de agosto
venidero- de buscar la “papeleta” antes de poner el sobre en la urna, de 8 a
18, por eso de las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, las PASO
sí, que en una de esas desaparecen de este 2017 en adelante, por la inutilidad
puesta de manifiesto en esta ocasión especialmente.
Pero
lo cierto es que en unos 50 días, se votará. Y eso es bueno, porque elegir,
cada dos años, lo es manifiestamente, más allá de incredulidades u otras yerbas
que generan las renovaciones, sobre todo las de medio término, en las que no
son pocos los que no entienden “ni jota”.
Todo
este prólogo, no habitual en la columna que tiene marca registrada ya en el uso
popular –“corrillos y mentideros” – está dicho solamente para entrar en tema.
La
lectura rápida, quizás, puede haber hecho que pasara inadvertida una
circunstancia no menor, fuera de lo distrital de Villarino, pero que tiene
mucho que ver con Villarino.
No
alcanzamos a tener memoria sobre si, en algún pasado remoto, se dio lo que en
esta vez sí.
Recordamos
que alguna vez el “Negro” Aparicio fue diputado, en otra época. También, ya en
las décadas más próximas, que José Fernando Carrizo Fierro fue senador
provincial (1987/1991). Y que después (2005/2009), Jorge Simoni ocupó banca
como diputado bonaerense en la Cámara Baja.
Ahora,
en este 2017, dos mujeres, precandidatas de Villarino, irán en pos de un escaño
en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires.
Tienen
muy claros nombres y apellidos: Patricia Anabella Cobello y María Fernanda
Bevilacqua.
¿Puede
acaso ignorarse qué representan?. Seguramente que no.
Patricia
es bien conocida por su trayectoria. Fernanda, con claros antecedentes
familiares, asoma como una “cara nueva” en el ámbito político.
Ellas
van en pos de un lugar. Desde allí, si lo ocupan tras las generales de octubre,
desde el 10 de diciembre en adelante pueden contribuir, y mucho, en favor de
Villarino, como así también, de todos los pueblos de la sexta sección.
Lo
que sigue es sólo una enunciación sobre ellas. Habrá más, seguramente, de aquí
al 13 de agosto:
FERNANDA:
UNA NUEVA CARA
María
Fernanda Bevilacqua es hija del intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua.
Si
bien nació en Bariloche, al fallecer su abuelo, el recordado “Pepe”, la familia
decidió mudarse a Médanos y fue allí
“donde creció y de donde ella se siente parte”.
Estudió
en el Colegio María Auxiliadora, en Bahía Blanca; y diseño de indumentaria
en el Instituto Superior, también de Bahía.
Se
destacó, dicen los que la conocen bien, por ser “una joven emprendedora,
interesada en el diseño de moda”, lo que la llevó a crear su propia marca de
bolsos y complementos.
Se
trasladó, en cierto momento, a la Capital Federal para continuar con su
formación en una disciplina que, dicho sea de paso, le otorgó varios premios
por su talento emprendedor.
En
2015 comenzó un proyecto, junto a Luciana Stefanelli, que terminó dando vida a
“Villarino Emprende”, una iniciativa local que cada día suma más adeptos.
Fernanda
no duda en señalar que hoy “quiere representar a los vecinos de Villarino y de
todos los pueblos y ciudades del sur de la provincia, con el fin de acercar y
fomentar la actividad del emprendedurismo que genera más oportunidades y
trabajo para todos los bonaerenses”. No es poco…
PATRICIA:
CONOCIDA Y MUCHO
A
Patricia Anabella Cobello la conocemos
desde hace largo tiempo.
Algunas
intervenciones las recordamos como si “fueran hoy”; otras, no tanto.
Por
eso fuimos, llamada telefónica mediante, en busca de actualizar en algo la
data.
Patricia
nos recordó que dio sus primeros pasos cuando fue llamada por Augusto
Stefanelli, en 1998, para ser directora del hospital de Hilario Ascasubi. Citó
que tras perderse las elecciones de 1999 la convocó el “Zorro” (Simoni), para
la Dirección de Medicina Preventiva del municipio.
Dijo
de dos internas ganadas en su pueblo; e historió que en el 2007 fue al HCD,
como concejal, junto a Guillermo Cura.
Ocupó
su banca hasta el 2001, cuando fue electa intendenta (recordamos que se erigió
en la primera mujer en ocupar el despacho mayor de Moreno 41 de Médanos),
ejerciendo su mandato hasta diciembre de 2015.
Al
pedirle que explicara la razón de esta flamante precandidatura, manifestó que
“es el camino lógico y deseable que todo político debería hacer”.
Después,
abundó un poco más, al mencionar su identificación con Cristina y el
kirchnerismo durante su gestión al frente de la comuna.
Resaltó
que para su postulación contó con el respaldo de los intendentes de la “sexta”.
Apuntó,
igualmente, que también Carolina Pellejero, con mandato vigente como edil hasta
2019, integra la boleta de Unidad Ciudadana.
Formuló
otras consideraciones, que exceden un tanto esta enunciación, pero que serán,
obvio, parte de nuestra próxima columna política.