jueves, 6 de agosto de 2026

EL RADICALISMO SE PONE EN MARCHA FRENTE AL DETERIORO DE LA GESTIÓN DE KICILLOF

Emiliano Balbín

Con la mirada puesta en las principales deudas sociales de la gestión bonaerense, el presidente del Comité Provincia de la Unión Cívica Radical (UCR), Emiliano Balbín, convocó a todos los radicales a encontrarse este sábado 8 de agosto en la ciudad de La Plata. El encuentro busca ratificar el protagonismo del partido en la escena política provincial y consolidar la unidad, para enfrentar los desafíos futuros frente al deterioro de la actual gestión.

 

Desde la conducción del partido remarcaron que el radicalismo se encuentra en marcha y enfocado prioritariamente en dar respuesta a los graves problemas que afectan a diario a los vecinos: el avance de la inseguridad, las deficiencias en el sistema de salud pública y las falencias del IOMA, la crisis educativa y la falta de inversión estructural en rutas y caminos.

 

"El radicalismo unido se prepara para ser protagonista del cambio que necesita la Provincia. Invito a todos los radicales a encontrarnos en La Plata para dar un paso más en la construcción de una alternativa radical, con vocación de gobierno para nuestra Provincia", afirmó Emiliano Balbín.

 

El evento marcará el inicio de un camino de articulación política en todo el territorio provincial, con el objetivo de posicionar a la UCR como el eje central de un proyecto de gobierno capaz de transformar la realidad de los bonaerenses.

 

Este sábado, además del acto que comenzará a las 17 horas en el Club Atenas, por la mañana se llevará a cabo la Convención Provincial que elegirá sus nuevas autoridades, y un encuentro con autoridades locales, intendentes, concejales, consejeros escolares, representantes de la OTR, legisladores nacionales y provinciales, y miembros de la Juventud Radical y Franja Morada.

sábado, 1 de agosto de 2026

BUENOS AIRES TAMBIÉN ES INTERIOR

Mientras gran parte de la discusión pública bonaerense continúa concentrada en el AMBA, los municipios del interior avanzan en procesos de modernización, innovación y desarrollo con recursos significativamente menores. Incorporar sus demandas y experiencias a la agenda gubernamental y política resulta fundamental para construir consensos más amplios y pensar una provincia verdaderamente integrada

Por Martín RamÍrez Tacgorian.


(Imagen Ilustrativa Infobae)

La discusión política de la provincia de Buenos Aires suele estar atravesada por una lógica que concentra buena parte de la atención pública en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Allí se concentran los principales debates electorales, las disputas partidarias y las agendas mediáticas. Sin embargo, existe otra provincia, extensa, diversa y productiva, que muchas veces queda relegada de las grandes conversaciones gubernamentales: el interior bonaerense.

Los municipios del interior representan una realidad distinta, con desafíos propios y una forma particular de construir gestión pública. Desde ciudades medianas hasta pequeñas localidades rurales, los intendentes enfrentan problemas vinculados a la producción, la infraestructura, el arraigo, la conectividad, la salud y la educación, pero lo hacen con recursos considerablemente menores a los que disponen muchos municipios del conurbano.

A pesar de estas limitaciones, numerosas administraciones locales del interior han logrado impulsar procesos de modernización del Estado, digitalización de trámites, incorporación de nuevas tecnologías para la gestión pública y modelos innovadores de articulación entre el sector público y privado. Muchas de estas experiencias, desarrolladas lejos del centro político de la provincia, constituyen verdaderos laboratorios de gestión que merecen ser observados e incorporados a la agenda bonaerense.

La modernización municipal ya no puede ser entendida únicamente como la digitalización de expedientes o la implementación de plataformas tecnológicas. También implica nuevas formas de vinculación con los vecinos, mecanismos de transparencia, planificación estratégica, políticas de desarrollo productivo y herramientas para fortalecer la participación ciudadana. En ese sentido, numerosos municipios del interior vienen demostrando que es posible innovar incluso en contextos económicos adversos y con presupuestos limitados.

Sin embargo, la discusión pública continúa girando, en gran medida, alrededor de las problemáticas metropolitanas. La seguridad, el transporte y la dinámica política del conurbano suelen monopolizar la agenda provincial, relegando debates fundamentales para el interior, como el desarrollo agroindustrial, la infraestructura vial, la conectividad regional, la educación técnica, el turismo y las economías locales.

Incorporar la mirada del interior en la discusión gubernamental y política no significa enfrentar dos realidades que forman parte de una misma provincia. Por el contrario, implica reconocer la diversidad territorial de Buenos Aires y construir consensos más amplios que contemplen las distintas necesidades y potencialidades de cada región.

La provincia necesita una agenda que integre ambas dimensiones: la complejidad urbana del AMBA y la capacidad productiva, innovadora y de gestión del interior bonaerense. Escuchar a los intendentes, comprender sus demandas y visibilizar las transformaciones que impulsan en sus municipios constituye un paso imprescindible para pensar una provincia más equilibrada.

Los grandes acuerdos políticos del futuro difícilmente puedan construirse dejando afuera a quienes, desde el interior, administran territorios extensos, gestionan con recursos escasos y sostienen buena parte del desarrollo económico bonaerense. Ampliar la conversación no es solamente una cuestión de representación política; es una condición necesaria para construir una provincia más integrada, moderna y con mayores oportunidades para todos.

La provincia de Buenos Aires no empieza ni termina en el AMBA. El desafío de los próximos años será, precisamente, incorporar todas las voces a una misma discusión y entender que el futuro bonaerense dependerá de la capacidad de construir una agenda común entre sus distintas realidades.