Las “primarias” de Villarino y sus consecuencias. “Perdió, ganando”, el Lord Mayor. ¿Votos cautivos para cambiar la historia?. Los votos en blanco y la tercera opción.
Los números, irrefutables, son los que dicen la única verdad. Aunque sea relativa, porque esconden, también, una parte de la realidad oculta y por eso mismo indescifrable.
El domingo 14 de agosto, por esas cosas que nunca se sabe porqué suceden, hubo “primarias”, algo así como una pobrísima imitación de aquello que suele ser común (y desde allí se lo conoce) en la democracia del país hegemónico del mundo, justamente aquel al que denostan, de continuo, quienes decidieron aplicar ese sistema electoral en estas tierras.
Seguramente por lo inapropiado de esa copia, está la consecuencia de los resultados que “con el diario del lunes”, no fueron sorpresa para nadie.
En esta Argentina de las contradicciones más insólitas, la gente (que propició derrotas claras del oficialismo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en Santa Fe y en Córdoba, sólo por citar algunas referencias manifiestas), le dio un 50 por ciento de los votos a Cristina Fernández de Kirchner. Esto es, un hecho insólito, aunque a la hora de las urnas nadie pueda abrir juicios definitivos.
Pero, sin duda, lo que interesa, aún expuesto a varios días de la compulsa, al público de Villarino, es aquello que ocurrió en el “Pago Chico”, algo que ofrece, quiérase o no, no pocas situaciones dignas de ser analizadas, cuando ya pasó el momento crítico, el de los primeros datos.
En esa materia, es interesante resaltar el buen trabajo llevado a cabo por la gente de FM 10 de Pedro Luro, y reflejado (además de en la propia emisora) en el portal de noticias de ese medio. A la usanza de lo que alguna vez hacía el semanario VILLARINO, la radio ofreció números, candidato por candidato, dignos de ser tenidos en cuenta. Aunque, en rigor, la suma marcara ciertas diferencias entre los cómputos individuales y los de conjunto, vaya a saber porqué razones.
A los guarismos citados, vamos, entonces, en los cuatro casos más expectables.
Raúl Mujica: Pedro Luro, 781; Hilario Ascasubi, 978; Mayor Buratovich, 1.035; Algarrobo, 584; y Médanos, 978. Toital, 4.356.
Patricia Cobello: Pedro Luro, 1.1139; Hilario Ascasubi, 611; Mayor Buratovich, 11.128; Algarrobo, 497; y Médanos, 965. Total, 4.340.
Carlos Bevilacqua: Pedro Luro, 1.177; Hilario Ascasubi, 85; Mayor Buratovich, 228; Algarrobo, 228; y Médanos, 1.718. Total, 3.571.
Abel Rapp: Pedro Luro, 1.275; Hilario Ascasubi, 144; Mayor Buratovich, 190; Algarrobo, 177; y Médanos, 170. Total, 1.956.
Estas cifras, que no son oficiales ni mucho menos, ponen de relieve que 2se ganaron”, unos a otros, en los distintos pueblos. El Lord Mayor con mandato vigente hasta al 10 de diciembre, consiguió sus lauros personales en el pueblo del que es nativo, (Ascasubi); y también en Algarrobo; Bevilacqua triunfó en su ciudad (la cabecera); el “Lachi” alcanzó la victoria también en su localidad, donde es más conocido (obvio, Pedro Luro); y para la única mujer postulante, la ”Pato”, la victoria se dio en Buratovich, quizás por una clara incidencia respecto de aspirantes locales a bancas en el “parlamento” lugareño.
De todas formas, como la puja “interna” se daba sólo en el caso de “Lachi” y Cobello, vale tener presente que la médica de Ascasubi sumó 4.340 sufragios; y el dirigente comunitario lurense llevó 1.956 adhesiones en su record
Sin embargo, ese conteo fraccionado (y su consiguiente resumen global), admitió ciertas diferencias respecto de otra fuente, que divulgó guarismos al día siguiente de las “primarias”, dando, para la intendencia estas referencias:
Raúl Mujica, 4.425 votos (29,99 por ciento).
Patricia Cobello (FpV, lista 2), 4.383 votos (29,70 por ciento).
Carlos Bevilacqua (ApV): 3.582 votos (24,27 por ciento).
Abelk Rapp (FppV, lista 5): 1.914 votos (12,97 por ciento).
Como puede apreciarse, en las dos estadísticas provisorias se indica a Mujica como vencedor. En el primer caso, con 16 sufragios de margen por sobre Cobello. En el segundo, con una distancia de 42 votos.
En ninguno de los dos casos, no obstante, se ha hecho mención alguna a los votos en blanco que hubo, respecto de las primarias comunales, en las urnas. En número “redondos”, según se supo, habrían sido unos 2.500, cantidad no desdeñable, pues ha sido reveladora, quizás por demás, de indiferencia hacia quienes se postulaban para el máximo cargo distrital, esto es, el despacho mayor de Moreno 41 de Médanos.
Hubo sí, en cambio, en la segunda reseña de votos (globales), un apunte hacia el Frente Amplio Progresista (o una porción de esa alianza), que contabilizó 273 votos (en el orden municipal), para ese partido, que postulaba a Pedro Raúl Soria, de teniente Origone, como candidato a intendente. No se hiz
Tras la compulsa del domingo 14 abundaron, claro, todo tipo de conjeturas. La más difundida, por todos los corrillos, especulaba respecto del “destino eventual” de las adhesiones recogidas por el descartado “Lachi”, como producto de la interna con la Cobello.
Fuentes confiables citaron de inmediato un dato digno de ser tenido en cuenta: una rápida manifestación de Rapp respecto de su decisión, como digno perdedor, de apoyar a Patricia en las generales del 23 de octubre.
Rápidamente, casi como una obviedad, aparecieron los observadores que hablaron de “votos no cautivos”, aludiendo a que una cosa es la postura personal de Rapp; y otra muy distinta puede ser la actitud de los ciudadanos que el 14 se expresaron de una forma (votando a “Lachi” y no a la Cobello), pero que ausente su “líder” (o como quiera llamársele), difícilmente todos coincidan en una opinión uniforme en los comicios que “valen”.
Discurrieron en no pocos “mentideros”, también, acerca de cómo rumbearán los sufragios de quienes emitieron opinión desechando a todos (votos en blanco), aunque hubo cierta cautela al considerar que si nadie conformaba en las “primarias”, es poco probable que alguno seduzca un poco más el 23 de octubre. Manifestaban algunos memoriosos, eso sí, que ese voto ha sido una constante en los comicios distritales de Villarino y que no ofrece nada que pueda sorprender a la hora de hacer un análisis de los porqué de esa inclinación hacia algo absolutamente negativo.
Las conjeturas echadas a rodar, de todas maneras, tenían un claro denominador: los votos del oficialismo marcaron un techo; los de la oposición que fue a internas, podrían significar, cuanto menos, un “quórum” intermedio (no un límite); y la tercera alternativa, la vecinalista, que con boleta “corta” hizo (sin arrastre y sin puja intestina, una excelente elección), podría capitalizar sufragios de los disconformes. Esto, sobre todo, teniendo en cuenta que hay un conjunto estimable de ciudadanos, cercano a los 4.500, que no se verían, hasta el momento, representados, y sí, en cambio, susceptibles de ser “seducidos” con alguna propuesta superadora, que no haya sido manifestada palpablemente y que sí puede ser divulgada en los dos meses que restan hasta el penúltimo domingo del décimo mes del año.
En lo que, se haya dicho o no, habría habido coincidencias (aún sin hacer futurología respecto de la “buena”) es que ganando, en los números, Mujica perdió.
Las caras largas, el lunes 15, en los pasillos y mucho más en ciertos despachos del palacio comunal, eran claro indicio de esa certeza. Algo así como señalar que, salvo un imprevisto, Mujica se irá el 10 de diciembre de la jefatura de gobierno.
FOTO
Raúl Roberto Mujica ejerciendo su derecho cívico de votar.
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