Ayer (28), por primera vez en mucho tiempo, no pedí, a la secretaría del Honorable Concejo Deliberante que, como gentileza (o bien como aquello que se considera una costumbre digna de ser mantenida en el tiempo), me enviaran fotos de la sesión ordinaria del cuerpo.
Por el mismo
imponderable, no pude seguir, como es una práctica habitual, la reunión del
cuerpo parlamentario, para tener cierta vaga idea de aquello que tratan los ediles.
Hoy (29), a las 13.16, pregunté a Karen Barreto,
secretaria legislativa del HCD: ¿no hubo fotos, anoche?. A renglón seguido
(13.17), consulté: ¿la comisión de pauta qué resolvió?.
Una larga hora
más tarde (14.53) hice un último mensaje de WhatsApp: Ningún dato, Karen, de lo
que pregunté?. Fotos no sacaron porque no las pedí?.
Cerré le contacto
diciendo: “Gracias por tu respuesta”.
NOTA DEL EDITOR
No es para nada
habitual que publique el contenido de algún contacto personal.
Hasta esta tarde
del viernes (29).
Cuando espero una
simpllísima respuesta a preguntas que he formulado.
No recibirla me
está indicando lo poco que importa tener respeto, dicho esto con relación a la
funcionaria a quien le he escrito.
Seis meses,
medianamente largos, pasaron desde que asumió la nueva conducción del Concejo
Deliberante de Villarino.
En un breve
diálogo escrito, abordamos el tema pauta con el presidente del HCD, tras haber
formulado el pedido de asignación de ese aporte para nuestro diario digital.
Horas atrás se
nos dijo que la comisión de pauta se
reuniría ayer (28), en coincidencia con la sesión ordinaria del cuerpo.
Puntualmente,
en casi medio año, sin pauta que lo
compense, hemos seguido publicando el frondoso orden del día de cada
convocatoria. Sin que siquiera hubiera
atisbo de confirmar una pauta, que supla la que irrisoria que DIARIO VILLARINO
recibía hasta noviembre 2025, presidencia de Eduardo Esteban Marlia.
Esta vez, ni
siquiera recibimos fotos, de anoche, como era “de estilo”.
Y encima, como si
eso fuera poco, la funcionaria no respondió nuestro requerimiento.
Siempre hay, así
lo tenemos entendido, un límite para la paciencia, en cualquier orden de la
vida.
Llegamos a ese
tope. ¿No interesa, al HCD como tal (16 ediles, uno por uno)que nos ocupemos, como
desde hace no pocos años, del quehacer parlamentario?.
Que lo digan, con todas las letras…
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