sábado, 8 de agosto de 2015

LAS ELECCIONES, SEGÚN PASAN LOS AÑOS...

Una larga historia de más de medio siglo.

Pretender adentrarse en la historia de las elecciones distritales supone una aventura casi imposible de llevar a feliz término. Han cambiado tanto los tiempos que ni siquiera el auge de la informática (que parece resolverlo todo con la valiosísima presencia de Internet) alcanza para tener una visión completa de la trayectoria comicial de Villarino.

Aun así, buscamos… y como que aquel que busca encuentra, nos encontramos con datos referenciales que datan de 1963, año que no podemos olvidar, porque recién en mayo alcanzamos a desprendernos del yugo de un inútil servicio militar obligatorio, que campeaba por esos tiempos y que se anuló sólo después (cosa habitual en nuestro país) de un hecho desgraciado, con la muerte de un “soldado conscripto”, otra falsedad ideológica que encubría la servidumbre de gente joven para con militares (jefes, oficiales y sub, apoltronados en sus oficinas y sin el mínimo conocimiento de aquello que siempre se rotuló como “servir a la Patria”, o “jugar a la guerra entre azules y colorados”, que me tocó en suerte vivir. Mentira falaz, si las hay.

1963, CON LOS RADICALES DIVIDIDOS

Lo cierto es que –y valga esto como una de las pocas referencias al tiempo que se fue- en el ya citado ’63, fue la Unión Cívica Radical del Pueblo la que venció en la compulsa comicial, con 3.676 sufragios a su favor, contra 743 de la UCRI (intransigentes) y 249 para el Partido Demócrata Cristiano. Hay un dato que llama poderosamente la atención. Hubo 3.763 votos en blanco. Esto es el mayor caudal se fue para los sufragios negativos, en ineludible alusión a la proscripción  del peronismo.

En aquella elección, la UCRP consiguió 11 bancas (y 3 consejeros escolares); la UCRI, 2 escaños (con un lugar para el CE); y la Unión Conservadora, metió un concejal.

No es posible evocar aquellos comicios sin citar que, entre otros, fueron elegidos Heriberto Pochelú y Aroldo Primero Aparicio (UCRP); como así Juan Francisco Ressia y Miguel Antonio Novo (UCRI); y Jerónimo Fernández por la Unión Conservadora.

“LITO” NOVO Y SUS ESTADÍSTICAS…

A propósito de “Lito”, político de raza: cuando no existía ni la web, ni el correo electrónico, las redes sociales y los celulares, en su libreta de apuntes se consignaban, puntillosamente, todos aquellos datos que, por décadas, sirvieron a manera de testimonio sobre las elecciones comunales. Recurrir a él (y lo hicimos por mucho tiempo) era algo así como entrar al Google de hoy en día en lo que a la política lugareña se tratare.

Parecerá suntuario (fuera de lugar entenderán algunos) hacer historia de lo pasado. Pero sirve, cuanto menos, para caer en la cuenta, por si hiciera falta, de cómo se fueron modificando las costumbres  eleccionarias.

DESPUÉS DE LA PROSCRIPCIÓN

Cincuenta  años atrás (1965) el peronismo (tal como se lo conocía por aquellos tiempos remotos) salió de la prohibición y se impuso, bajo el genérico rótulo de Unión Popular, con   3.785 votos en su haber (consiguió 4 bancas y 2 plazas en el Consejo Escolar), frente  a la Unión Cívica Radical del Pueblo, segunda con 3.382 sufragios  (3 ediles y 1 consejero). Se apreciaba una diferencia si se quiere un tanto exigua, que vendría a ser la característica dominante de escrutinios más contemporáneos con los actuales. Aquella vez, hubo 650 votos en blanco y anulados, porcentual nada despreciable atento a que 9.019 sufragios emitidos. Aparecía, aquel año, la figura de Juan Constantino Drisaldi.

EL ’73 CON EL FREJULI

La siguiente referencia a la que podemos aludir es la de 1973, cuando el ganador fue el Frente Justicia de Liberación (Frejuli), con 5.063 votos, ante los 3.712 que obtuvo la Unión Civica Radical; 933 del Partido Renovador y 61 del Partido de los Trabajadores. En blanco hubo 1.056 y la distribución fue de 8 bancas y 4 consejeros para el Frejuli: 5 ediles y 2 consejeros para la UCR; y un concejal para los renovadores. El doctor Drisaldi, otra vez,  nuevo jefe comunal. 

LA “NUEVA DEMOCRACIA”: APARICIO INTENDENTE

Después, se originó la pausa por el quiebre de la institucionalidad democrática que sobrevino entre 1976 y 1983. En este último año, con el advenimiento de la “nueva democracia”, el triunfo en el orden municipal fue para la Unión Cívica Radical, que sobre 12.963 votos válidos logró 6.430, frente a los 4.897 del Partido Justicialista. Hubo 690 votos en blanco. La UCR se llevó 8 concejales y el PJ 6, con paridad de 3 y 3 en el Consejo Escolar. Aroldo Primero Aparicio fue electo intendente.

Hubo legislativas en el 1985 y la conquista, con 6.228 votos, fue para la UCR (4 concejales y 2 consejeros), seguida por el Frente Renovador Justicia Democracia y Participación (FREJUDEPA), con 4.125 sufragios (3 concejales y un consejero), a quienes siguieron la Alianza del Centro, con 680 votos;  y en blanco, 527.

LOS 12 AÑOS DE STEFANELLI

Con 5.426 adhesiones a su boleta, el Frente Renovador Justicialista, en 1987, se hizo del gobierno municipal, a través de Amadeo Augusto Stefanelli, que estaría en el sillón mayor de Moreno 41 de Médanos hasta 1999. Le siguió, a poca distancia, la UCR, con 5.288 votos; y hubo 590 sufragios en blanco. Cuatro y 3 (para el HCD) y  2 y 1 para el CE fue la distribución de escaños, entre los dos primeros.

La instancia siguiente, parlamentaria, marcó mayores diferencias. Primera fue la Alianza del Frente Justicialista de Unidad Popular (6010); y le escoltó la UCR (4.408). Hubo 1.744 sufragios en blanco. Se repitió la misma definición de bancas (4 y 3, por un lado; y 2 y 1 por otro).

Los comicios de 1991 repitieron la victoria para el peronismo (Frente Justicialista Federal), con 7.258 papeletas de su título, frente a 4.270 de la UCR. Los blancos fueron 886. El FREJUFE metió 4 ediles; la UCR, 3. En el Consejo Escolar, la cosa fue con 2 lugares para el ganador y 1 para el segundo.  

Un total de 7.209 votos para el Frente Justicialista Federal y 4.245 para la UCR marcaron las elecciones de 1993, con 1.157 sufragios en blanco. Como ha sido bastante habitual, 4-3 y 2-1 fue la decisión en cuanto a los lugares del HCD y el CE. 

En 1995, en tanto, la data oficial consigna números redondos en lo que toca a los votos que acaparó –no puede decirse de otra forma- el Frente Justicialista Federal: ¡¡¡8000!!!, ante 3.069 de su escolta, la UCR, mientras que el Frente del País Solidario reunía 1.272. En la ocasión se dio un detalle inusual respecto de las bancas: el FRJEPA logró “meter” 5 concejales; el radicalismo 2. En el CE, las tres bancas fueron para los peronistas.

Dos años después, en 1997, el FREJUBI (Frente Justicialista Bonaerense) sumó 7.201 papeletas, contra 4.896 de la Alianza para el Trabajo, la Justicia y la Educación, un título propio para no entrar en la boleta. Hubo 1.836 votos en blanco y el “reparto” para el Concejo Deliberante fue de 4 y 3, mientras que para el CD se dio la habitualidad del 2 x 1.

LA HORA DEL “ZORRO”

Las ejecutivas del ciclo siguiente (1999) significarían el espaldarazo de la ciudadanía para Jorge Simoni que, tras el triunfo en las elecciones, llegó a la intendencia.

La boleta del “Zorro” –Alianza para el Trabajo, la justicia y la Educación-obtuvo, en esa oportunidad, 7400 votos, frente a 6.410 de la Concertación Justicialista. En blanco, hubo 1.161 sufragios. Las bancas fueron 4 para el primero y 3 para el segundo, con 2 lugares y 1 plaza para el Consejo Escolar.

Como en no pocas ocasiones ha ocurrido en todo tipo de elección, a una victoria siguió un traspié, cuando debían nominarse parlamentarios. Así ocurrió en el 2001 cuando, pese a sumar 3.910 votos para su papeleta, frente a 3.783 del Partido Justicialista, la Alianza fue segunda. Al PJ se le sumaron 1.053 votos provenientes de Progreso Social (58); Ucedé (503); Frente Compromiso Social (107) y Polo Social (385), que adhirieron al PJ. Hubo 1.865 votos en blanco y las bancas fueron 4-3 para el HCD y 2-1 para el CE. Los sufragios válidos fueron 10.444.

Los comicios del 2003 ratificaron a Simoni (UCR) como intendente, con 7.0003 votos para su boleta (51,89 por ciento), frente a 6.0005 del  PJ (44,49 por ciento). La distribución de bancas fue la clásica 4/3 y 2/1. L os votos en blanco 1.119 y los votos emitidos 14.714 sobre 19.375 inscriptos en el padrón.

Las comicios legislativos del 2005 marcaron una diferencia por demás exigua. Es que el Frente Unión Cívica radical logró 4.902 votos (42,60) y el Frente para la Victoria 4.8884 (42,45), mientras hubo 1.255 para el Partido Justicialista (10,91); y 3.270 en blanco (21,83). 4/3 y 2/1 la habitual distribución de escaños. Sobre 20.329 electores fueron a votar 14.978.

2007: UN RADICAL “K”

En el 2007 se dio una particularidad, como que la elección se definiera por un punto de diferencia. Integración y Movilidad Social, que nominaba al “no electo” (2005) se impuso por 5.893 votos (41,78 por ciento) contra 5.752 (40,78) del Partido de la Victoria. Es decir, 141 sufragios de margen, mientras la UCR quedaba tercera con 2.459 (17,43 por ciento); y los votos en blanco eran 2.208. Concurrieron a las urnas 16.412 ciudadanos, sobre un total de 21.108 incluidos en el padrón.

En el 2009 la cosa fue diferente y las bancas fueron 3 para el ganador (Acuerdo Cívico y Social);  y 2 para las dos listas siguientes, Unión Pro y Frente Justicialista para la Victoria.
Los número, esa vez fueron de 5.299 (38,93) para el Acuerdo; 4.721 (34,69) para Unión Pro; y 3.438 (25,26) para el Frente Justicialista, con 152 sufragios (1,12) para la boleta del Movimiento Independiente de Jubilados. Votaron 15.966 personas, sobre un padrón de 21.278.

LA NOVEDAD DE LAS PRIMARIAS

El año 2011 puso sobre la mesa de las elecciones una alternativa no poco novedosa, al punto que podría decirse que buena parte del electorado no supo bien para qué eran.

Eso fue perceptible teniendo en cuenta que sólo el Frente para la Victoria tuvo “competencia interna” en esa ocasión, el 14 de agosto.

Los guarismos, en esa puja intestina, dieron 4.372 votos (69,68 por ciento) a la lista 2 Celeste y Blanca K, liderada por Patricia Cobello, mientras que 1902 sufragios  (30,32 por ciento) fueron para la papeleta encabezada por Abel Rap (lista 5).

En rigor, para el escalonamiento general, con compulsa interna o sin ella, los números fueron éstos: Frente para la Victoria, 6274 (42,55); Unión para el Desarrollo Social, 4.426 (30,02); Acción por Villarino, 3578 (24,27); Frente Amplio Progresista, 277 (1,88); Frente de Izquierda y los Trabajadores, 189 (1,28); ; votos positivos, 14.744 (84,25); votos en blanco, 2573 (14,7); votos nulos, 183 (1,05); y total de votos, 17.500  (78,71 por ciento del padrón).

En ese mismo 2011, las generales fueron para el Frente para la Victoria, con 5870 sufragios (36,27 por ciento); y le siguieron la Unión para el Desarrollo Social, 5.610 (34,66); Acción por Villarino, 4.583 (28,32);  y el Frente Amplio Progresista, con 122 votos (0,75).

Otros números para citar fueron éstos: votos positivos, 16.185; en blanco, 1.524; total de votos, 17.867; y total de electores, 22.075  

El Frente para la Victoria consiguió consagrar a Patricia Cobello como intendenta (la primera mujer de la historia en llegar a esa jerarquía política en el distrito); y obtuvo la nominación de 3 concejales y 2 consejeros escolares. La UDESO obtuvo 2 ediles y un consejero; y Acción por Villarino “metió” dos concejales. 

LA ÚLTIMA ETAPA

El 2013 significó un halago para el vecinalismo. En las PASO “capturó” 5410 sufragios (33,18) contra 5.291 (32,45) del Frente para la Victoria. Otros números fueron éstos: Frente Progresista Cívico y Social,  3.165 (19,41); Unidos por la Libertad y el Trabajo, 1.913 (11,73); Frente de Izquierda y los Trabajadores, 283 (1,74); Unión con Fe, 169 (1,04); y Frante Popular Democrático y Social, 73 (0,45).

Los votos positivos fueron entonces 16304 (90,43); en blanco, 1.390 (7,71); nulos, 335 (1,86); y el total de votos, 18.029  (77,68 del padrón de electores).

Cuando llegaron las generales del 27 de octubre, en ese mismo 2013, la victoria, amplísima, fue para Acción por Villarino, que logró 8.390 adhesiones (47,80 por ciento) y metió 4 ediles y se quedó con las 3 bancas del Consejo Escolar.
Entonces, los otros votos se repartieron así: Alianza Frente para la Victoria, 5.089 (28,99; y 3 concejales); Frente Progresista Cívico y Social, 2.723 (1,51 y un edil); Unidos por la Libertad y el Trabajo, 1.067 (6,08); y Frente de Izquierda y los Trabajadores, 283 (1,61).
 Se completó la estadística 688 votos en blanco (3,72); 267 nulos (1,44); y total de votos, 18.507 sobre 23.197 electores.

Eran esos, comicios legislativos, pero determinaron un alerta para lo siguiente, esto es, las PASO primero y las generales, después, de este 2015.


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