¿Dónde quedó la ética, "Promedio"?.
Que el presidente
del Concejo Deliberante no conozca el reglamento interno del cuerpo que
encabeza se inscribe en aquello casi inimaginable. Porque hace rato que ocupa
ese cargo. Y aunque así no fuera, por el mero de haber llegado a una banca,
tendría que estar al tanto.
¡No!. Pero sería
eso lo peor. Mucho más grave es que no sepa de normas de ética, a las que
debería sujetarse más allá, o menos, de la función que ejerza.
No las sabe,
porque no quiso pedir disculpas; no se sintió comprometido a eso. Y mucho menos
a declinar su investidura, aun quedándose con su banca hasta diciembre de 2021,
cuando expire su mandato.
Ninguna de las
dos cosas hizo un tal “Promedio”, que cambió su apellido primero y desapareció
de las redes sociales después.
Esto ocurrió, este
miércoles (26), en el HCD de Villarino, donde hubo una ausencia entre los
ediles, la de Natalia Kunusch (AxV), suplida por Gloria Pailemann (¿otra vez
sopa?), en uso de licencia, en la semana (¿cuántas ya?), en su cargo de
subdirectora de la Unidad de Gestión Municipal de Médanos, tras ofrecer su
renuncia por negarse a firmar una sanción a aplicar a un agente comunal de su
área (el patio, dicen algunos).
No fue lo único,
porque abundaron los desencuentros, ya desde el turno de “labor parlamentaria”,
y acentuados en la sesión propiamente dicha que se extendió, según
circunstantes, hasta aproximadamente las 8 de la noche.
La pandemia nos impide estar presentes, como lo hemos hecho largamente (únicos del periodismo) desde hace unos cuantos años; y no hubo excepción, por lo que, como desde hace unos 5 meses, estamos obligados a recurrir a fuentes confiables que nos digan cómo fue la cosa.
Hablamos con Ignacio Dallavía (concejal del bloque Frente de Todos) quién, casi como un monólogo, nos respondió con su proverbial gentileza.
Esto dijo Nacho para DIARIO VILLARINO:




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