Eso
de que “a buen entendedor pocas palabras bastan” tienen sus bemoles. Al menos
en su aplicación práctica.
No
pocas veces, frente a comentarios incluso agraviantes de gente lectora –aunque
a esos anónimos podría identificárselos quizás– dijimos de la intención de no
publicar más (es una de las opciones que ofrece el sistema) aquellas opiniones
que no vinieran acompañadas del nombre, apellido y número de documento de
quienes las enviaban.
Un
poco por el uso; otro tanto por consideración a quienes se manifiestan
sanamente, aun sin dar a conocer su identidad, sobre distintos aspectos del
acontecer del partido de Villarino (preferentemente políticos e
institucionales), mantuvimos la práctica de dar lugar a los textos recibidos.
Como
el dispositivo para identificarse es muy simple (aun debajo de un comentario
técnicamente “anónimo”, porque hay quienes no tienen casilla de correo
electrónico o no disponen de sitios en internet, pueden ponerse nombre,
apellido y DNI), de aquí en más será requisito “sine qua non” la debida
identificación del opinante. Sea una expresión crítica o laudatoria, porque las
hay también de éstas últimas, pero anónimas.
Debajo
del comentario, deberán indicarse los datos ya puntualizados.
Caso
contrario, lo recibido irá a la carpeta de eliminados.
Nos corremos el riesgo,
perceptible, de carecer de mensajes debajo de nuestra columna política o,
simplemente, de cualquier otra entrada de nuestro diario digital.
Nosotros,
desde siempre, asumimos la responsabilidad de nuestros puntos de vista. No
tenemos porqué convalidar los dichos de los anónimos.

Estimado Luis: Me parece una excelente medida que no hará más que prestigiar el medio ya que obrará como filtro natural de los agravios y las expresiones extremas normalmente dogmáticas
ResponderEliminarNo puedo evitar asociar el anonimato con la cobardía y estoy convencido de que se pueden realizar las críticas (por duras que sean) de una forma correcta, sin ofensas y con contundencia a la vez
Aprovecho para felicitarlo públicamente por la trayectoria y dedicación y le envío un abrazo
Eduardo Enrique Sosa - DNI 17185539
Estimado Eduardo Enrique: Agradezco profundamente tu comentario relativo a la medida que he debido adoptar, definitivamente, respecto a las opiniones de lectores del diario digital que, como práctica habitual, no se identifican al formular sus apreciaciones.
ResponderEliminarLamentablemente, y esto sucede desde hace mucho tiempo, la gente no quiere adaptarse a normas de convivencia que deberían ser una constante en la vida de relación de las comunidades.
Y como el hilo suele cortarse por lo más delgado, en éste como en otros casos, “pagan justos por pecadores”, sin pretender conferir a este tema una dimensión que quizás no tenga.
Lo real es que el público está más acostumbrado a formular críticas y no elogios. Y esa modalidad debería ser asumida por los políticos, proclives a molestarse por los dichos “contrarios” a su gestión, pero nunca a aceptar cuando, en poco o en mucho, son reconocidos por su actividad.
Finalmente, quiero expresar mi sincero reconocimiento por la atinada reflexión formulada. No es habitual, y creo conocer de qué se trata, que alguien haga una pausa para prestar atención al valor de una función que está acercándose, porque el tiempo corre, a casi medio siglo dedicado a Villarino.
Un fuerte abrazo… y ¡gracias!.
Luis María Serralunga
Editor de DIARIO VILLARINO